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lunes, 6 de junio de 2011
martes, 19 de abril de 2011
Todo llega a su tiempo........ MAHATMA (ALMA GRANDE)
Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
"Que este día sea el mejor de tu vida".
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
"Que este día sea el mejor de tu vida".
MAHATMA GHANDI
jueves, 10 de marzo de 2011
viernes, 21 de agosto de 2009
"Somos responsables de lo que vemos"
Realicemos un pequeño cambio de mentalidad para que la crucifixión se transforme en resurrección.... Esto es lo único que tienes que hacer para que se te conceda la visión, la felicidad, la liberación del dolor y el escape del pecado.
Soy responsable de lo que veo.
Elijo los sentimientos que experimento y decido el objetivo que quiero alcanzar.
Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido, y se me concede tal como lo pedí.
No te engañes por más tiempo pensando que eres impotente ante lo que se te hace. Reconoce únicamente que estabas equivocado, y todos los efectos de tus errores desaparecerán.
Es imposible que el Hijo de Dios pueda ser controlado por sucesos externos a él. Es imposible que él mismo no haya elegido las cosas que le suceden. Su poder de decisión es lo que determina cada situación en la que parece encontrarse, ya sea por casualidad o por coincidencia. Y ni las coincidencias ni las casualidades son posibles en el universo tal como Dios lo creó, fuera del cual no existe nada. Si sufres es porque decidiste que tu meta era el pecado. Si eres feliz, es porque pusiste tu poder de decisión en manos de Aquel que no puede sino decidir a favor de Dios por ti.
Etiquetas:
azar,
causal,
crucifixión,
felicidad,
libertad,
pecado,
resurrección
miércoles, 5 de agosto de 2009
La felicidad
La verdadera felicidad es interna, no deberá depender de hechos externos a ti.
Es un estado de conciencia, nada ni nadie nos dará la felicidad verdadera.
No intentes cambiar a tu prójimo, cambia tú y por añadidura cambiara el mundo que te rodea.
La creencia de que para poder ser feliz tienes que tener lo imposible está en total desacuerdo con el principio de creación.
Dios no pudo haber dispuesto que tu felicidad dependiese de lo que nunca podrías tener.
El ego cree que alcanzar su objetivo es la felicidad. Pero te ha sido dado conocer que la función de Dios es la tuya y que la felicidad no se puede encontrar aparte de vuestra Voluntad conjunta. Reconoce únicamente que el objetivo del ego, que tan diligentemente has perseguido, no te ha aportado más que miedo, y se hará muy difícil mantener que el miedo es felicidad
No te niegues la dicha que fue creada para ti a cambio de la infelicidad que tú mismo te has labrado. Dios te ha proporcionado los medios para deshacer lo que tú has hecho. Escucha y aprenderás a recordar lo que eres.
¿No te das cuenta de que el ego sólo puede embarcarte en una jornada que únicamente puede conducirte a una sensación de futilidad y depresión? Buscar y no hallar no puede ser una actividad que brinde felicidad. ¿Es ésta la promesa que quieres seguir manteniendo?
Te estoy enseñando a que asocies la infelicidad con el ego y la felicidad con el Espíritu. Tú te has enseñado a ti mismo lo contrario. Sigues siendo libre de elegir, mas a la vista de las recompensas de Dios, ¿puedes realmente desear las recompensas del ego?
Percíbete a ti mismo, reconócete, recuerda quien eres, es la única forma de hallar felicidad en el mundo.
No busques la felicidad fuera de ti porque estarás buscando solo ilusiones, lo efímero, lo irreal.
miércoles, 27 de mayo de 2009
"No busques fuera de ti mismo"
No busques fuera de ti mismo.
Pues será en vano y llorarás cada vez que un ídolo
se desmorone. El Cielo no se puede encontrar donde no está,
ni es posible hallar paz en ningún otro lugar excepto en él.
Ninguno de los ídolos qué veneras cuando llamas a Dios te contestará en Su lugar.
Ninguna otra respuesta que
puedas utilizar como sustituto te proporcionará la felicidad
que sólo Su respuesta brinda.
No busques fuera de ti mismo.
Pues todo tu dolor procede simplemente de buscar en vano
lo que deseas, y de insistir que sabes dónde encontrarlo.
¿Y qué pasaría si no estuviese allí?
¿Preferirías tener razón a ser feliz?
Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad, y no
la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar,
pues buscarás en vano.
Mas se te ha concedido conocer la verdad, y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo.
Pues será en vano y llorarás cada vez que un ídolo
se desmorone. El Cielo no se puede encontrar donde no está,
ni es posible hallar paz en ningún otro lugar excepto en él.
Ninguno de los ídolos qué veneras cuando llamas a Dios te contestará en Su lugar.
Ninguna otra respuesta que
puedas utilizar como sustituto te proporcionará la felicidad
que sólo Su respuesta brinda.
No busques fuera de ti mismo.
Pues todo tu dolor procede simplemente de buscar en vano
lo que deseas, y de insistir que sabes dónde encontrarlo.
¿Y qué pasaría si no estuviese allí?
¿Preferirías tener razón a ser feliz?
Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad, y no
la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar,
pues buscarás en vano.
Mas se te ha concedido conocer la verdad, y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo.
sábado, 24 de enero de 2009
"Los apegos"
Un pájaro herido no puede volar, pero un pájaro que se apega a una rama de árbol, tampoco. ¡Deja de apegarte al pasado!
Dice el proverbio hindú: "El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando."
El mundo está lleno de sufrimiento; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento significa la eliminación, el abandono de los apegos.
Hay un deseo común, que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque ponemos en él la seguridad, la certeza de la felicidad. Es el miedo el que nos hace desear la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es. Esto sólo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cuándo nos mueven los miedos y cuándo nuestras motivaciones son reales.
Si nos aferramos a los deseos, es señal de que hay apego.
¿Abandonar los apegos significa apartarse del mundo material? La respuesta es: ¡No!
Uno usa el mundo material, uno goza el mundo material, pero no debe hacer depender su felicidad del mundo material. ¿Está esto suficientemente claro?Uno comienza a gozar las cosas cuando está desapegado, porque el apego produce ansiedad. Si estás ansioso cuanto te aferras a algo, difícilmente podrás gozarlo.Por lo tanto, lo que te propongo no es una renuncia al goce: es una renuncia a la posesividad, a la ansiedad, a la tensión, a la depresión frente a la pérdida de algo. ¿De dónde crees que provienen todos los conflictos? De los apegos.¿De dónde crees que proviene el sufrimiento? De los apegos. ¿De dónde crees que proviene la soledad? De los apegos.¿De dónde crees que proviene el vacío?Tú lo sabes: el origen es el mismo.¿De dónde crees que provienen los temores?También de los apegos. Sin apego no hay temor. ¿Lo pensaste alguna vez?Sin apego no hay temor.
sábado, 6 de septiembre de 2008
"El Perdón"
El perdón es la mayor necesidad de este mundo.
Tu perdón es lo que trae luz a este mundo.
Tu meta es descubrir quién eres, al haber negado tu Identidad has atacado a la creación y a su Creador.
Dios no perdona por que jamás ha condenado. Dios es Amor, no condena.
Los únicos que nos condenamos somos nosotros mismos, porque al sentirnos separados de Dios, nos creemos con pecado.
De la misma manera en que sólo te condenas a ti mismo, de igual modo sólo te perdonas a ti mismo.
El miedo condena y el amor perdona.
El perdón pues, deshace lo que el miedo ha producido, y lleva de nuevo a la mente a la conciencia de Dios.
El amor de Dios es la base del perdón.
El perdón eliminara de tu mente toda sensación de debilidad, de tensión, culpabilidad y dolor.
El perdón ayudara a aquellos que te rodean así como aquellos, que parecen encontrarse lejos en el espacio-tiempo a compartir esta felicidad.
El ataque debe ser reemplazado por el perdón, de manera que los pensamientos de vida puedan reemplazar a los pensamientos de muerte.
En el perdón reside tu salvación.
El perdón es la llave de la felicidad.
El perdón es paz.
Tu perdón es lo que trae luz a este mundo.
Tu meta es descubrir quién eres, al haber negado tu Identidad has atacado a la creación y a su Creador.
Dios no perdona por que jamás ha condenado. Dios es Amor, no condena.
Los únicos que nos condenamos somos nosotros mismos, porque al sentirnos separados de Dios, nos creemos con pecado.
De la misma manera en que sólo te condenas a ti mismo, de igual modo sólo te perdonas a ti mismo.
El miedo condena y el amor perdona.
El perdón pues, deshace lo que el miedo ha producido, y lleva de nuevo a la mente a la conciencia de Dios.
El amor de Dios es la base del perdón.
El perdón eliminara de tu mente toda sensación de debilidad, de tensión, culpabilidad y dolor.
El perdón ayudara a aquellos que te rodean así como aquellos, que parecen encontrarse lejos en el espacio-tiempo a compartir esta felicidad.
El ataque debe ser reemplazado por el perdón, de manera que los pensamientos de vida puedan reemplazar a los pensamientos de muerte.
En el perdón reside tu salvación.
El perdón es la llave de la felicidad.
El perdón es paz.
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