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domingo, 6 de octubre de 2013
jueves, 23 de agosto de 2012
La alternativa a la proyección - Un Curso de Milagros
Cualquier división en la mente conlleva por fuerza
el rechazo de una parte de ella misma, y eso es lo que es la creencia en la separación. La
plenitud de Dios, que constituye Su paz, no puede ser apreciada salvo por una
mente íntegra que reconozca la plenitud de la creación de Dios. Mediante
ese reconocimiento, dicha mente conoce a su Creador. Exclusión y
separación son sinónimos, al igual que separación y disociación. Dijimos
anteriormente que la separación fue y sigue siendo un acto de disociación, y
que una vez que tiene lugar, la proyección se convierte en su defensa
principal, o, en otras palabras, el mecanismo que la mantiene vigente. La
razón de ello, no obstante, puede que no sea tan obvia como piensas.
Repudias lo que proyectas,
por lo tanto, no crees que forma parte de ti. Te excluyes a ti
mismo al juzgar que eres diferente de aquel sobre el que proyectas. Puesto
que también has juzgado contra lo que proyectas, continúas atacándolo porque
continúas manteniéndolo separado dé ti. Al hacer esto de manera
inconsciente, tratas de mantener fuera de tu conciencia el hecho de que te has
atacado a ti mismo, y así te imaginas que te has puesto a salvo.
La proyección, sin embargo,
siempre te hará daño. La proyección refuerza tu creencia de que tu
propia mente está dividida, creencia ésta cuyo único propósito es mantener
vigente la separación. La proyección no es más que un mecanismo
del ego para hacerte sentir diferente de tus hermanos y separado de ellos. El
ego justifica esto basándose en el hecho de que ello te hace parecer
"mejor" que tus hermanos, y de esta manera empaña tu igualdad con
ellos todavía más. La proyección y el ataque están inevitablemente
relacionados, ya que la proyección es siempre un medio para justificar el
ataque. Sin proyección no puede haber ira. El ego
utiliza la proyección con el solo propósito de destruir la percepción que
tienes de ti mismo y de tus hermanos. El proceso comienza
excluyendo algo que existe en ti, pero que repudias, y conduce directamente a
que te excluyas a ti mismo de tus hermanos.
Hemos aprendido, no obstante,
que hay una
alternativa a la proyección. Todas las capacidades del ego se
pueden emplear para un propósito mejor, ya que sus capacidades las dirige la
mente, que dispone de una Voz mejor. El Espíritu Santo extiende y
el ego proyecta. Del mismo modo en que los objetivos de ambos son
opuestos, así también lo son sus resultados.
El Espíritu Santo comienza
percibiendo tu perfección. Como sabe que esa perfección es algo
que todos comparten, la reconoce en otros, y así la refuerza tanto en ti como
en ellos. En vez de ira, esto suscita amor tanto en ellos como en
ti porque establece el estado de inclusión. Puesto que percibe
igualdad, el Espíritu Santo percibe en todos las mismas necesidades. Esto
invita automáticamente a la Expiación porque la Expiación es la necesidad
universal de este mundo. Percibirte a ti mismo de esta manera es la
única forma de hallar felicidad en el mundo. Eso se debe a que es
el reconocimiento de que tú no estás en este mundo, pues el mundo es un lugar
infeliz.
¿De qué otra forma puedes
encontrar dicha en un lugar desdichado, excepto dándote cuenta de que no estás
en él? Tú no puedes estar donde Dios no te ubicó, y Dios te creó
como parte de Él. Eso es al mismo tiempo donde estás y lo que eres.
Esto es algo completamente inalterable. Es inclusión
total. No puedes cambiarlo ahora ni nunca.. Es verdad
para siempre. No es una creencia, sino un Hecho. Todo
lo que Dios creó es tan verdadero como Él. La verdad de ello
radica solamente en su perfecta inclusión en Aquel que es el único que es
perfecto. Negar esto es negarte a ti mismo y negarlo a Él, puesto
que es imposible aceptar a uno sin el otro.
La perfecta igualdad que el
Espíritu Santo percibe es el reflejo de la perfecta igualdad-del
conocimiento de Dios. La percepción del ego no tiene equivalente en
Dios, pero el Espíritu Santo sigue siendo el puente entre la percepción y el
conocimiento. Al permitirte usar la percepción de forma que
refleje el conocimiento, éste finalmente podrá ser recordado. El
ego preferiría creer que es imposible que ese recuerdo alboree en tu mente, sin
embargo, es tu percepción lo que el Espíritu Santo guía. Tu
percepción acabará allí donde comenzó. Todo converge en Dios porque
todo fue creado por Él y en Él.
Dios creó a Sus
Hijos extendiendo Su Pensamiento y conservando las extensiones de Su Pensamiento
en Su Mente. Todos Sus Pensamientos están, por lo tanto,
perfectamente unidos dentro de sí mismos y entre sí. El Espíritu Santo te capacita para poder percibir esta
plenitud ahora. Dios te creó para que creases. No
puedes extender Su Reino hasta que no conozcas la plenitud de éste.
Los pensamientos se originan
en la mente del pensador, y desde ahí se extienden hacia afuera. Esto
es tan cierto del Pensamiento de Dios como del tuyo. Puesto que tu
mente está dividida, puedes percibir y también pensar. No
obstante, la percepción no puede eludir las leyes básicas de la mente. Percibes
desde tu mente y proyectas tus percepciones al exterior. Aunque la
percepción es irreal, el Espíritu Santo puede usarla provechosamente por el
.hecho de que tú la concebiste. Él puede inspirar cualquier
percepción y canalizarla hacia Dios. Esta convergencia parece
encontrarse en un futuro lejano sólo porque tu mente no está en perfecta
armonía con esta idea y, consecuentemente, no la desea ahora.
El Espíritu Santo hace uso del tiempo, pero no cree en,
él. Puesto que Él procede de Dios, usa todo para el bien, pero no
cree en lo que no es verdad. Puesto que se encuentra en tu mente,
ésta sólo puede creer lo que es verdad. El Espíritu Santo puede
hablar únicamente en favor de eso porque habla en favor de Dios. Te insta a que le devuelvas
toda tu mente a Dios, ya que en realidad tu mente nunca se separó de Él. Si
nunca se separó de Él, sólo tienes que percibirla tal como es para que retorne
a Él. Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto,
reconocer que la separación nunca tuvo lugar. El ego no
puede prevalecer contra esto porque ello es una afirmación explícita de que él
nunca existió.
El ego puede aceptar la idea de que es necesario retornar porque
puede, con gran facilidad, hacer que ello parezca difícil. Sin
embargo, el Espíritu Santo te dice que incluso el retorno es innecesario
porque lo que nunca ocurrió no puede ser difícil. Mas tú puedes hacer que la idea de retornar sea a la
vez necesaria y difícil. Con todo, está muy claro que los que son
perfectos no tienen necesidad de nada, y tú no puedes experimentar la
perfección como algo difícil de alcanzar, puesto que eso es lo que eres. Así
es como tienes que percibir las creaciones de Dios, de modo que todas tus
percepciones estén en línea con la única manera de ver del Espíritu Santo. Esta
línea es la línea directa de comunicación con Dios, y le permite a tu mente
converger con la Suya. Nada está en conflicto en esta percepción, ya que significa que toda percepción está guiada por el Espíritu Santo, cuya
Mente está fija en Dios. Sólo el Espíritu Santo puede resolver
conflictos porque sólo el Espíritu Santo está libre de conflictos. Él
percibe únicamente lo que es verdad en tu mente, y lo extiende sólo a lo que
es verdad en otras mentes.
La diferencia entre la
proyección del ego y la extensión del Espíritu Santo es muy simple. El ego proyecta para excluir, y, por lo tanto, para engañar. El Espíritu Santo extiende al reconocerse a Sí Mismo en cada mente, y de esta
manera las percibe a todas como una sola. Nada esta en conflicto en
esta percepción porque lo que el Espíritu Santo percibe es todo igual. Dondequiera
que mira se ve a Sí Mismo y, puesto que está unido, siempre ofrece el Reino en
su totalidad. Éste es el único mensaje que Dios le dio, en favor
del cual tiene que hablar porque eso es lo que Él es. La paz de
Dios reside en ese mensaje, y, por consiguiente, la paz de Dios reside en ti. La
gran paz del Reino refulge en tu mente para siempre, pero tiene que irradiar
desde ti hacia afuera para que tomes conciencia de ella.
El Espíritu Santo te fue dado con perfecta imparcialidad, y a
menos que lo reconozcas imparcialmente no podrás reconocerlo en absoluto. El
ego es legión, pero el Espíritu Santo es uno. No hay tinieblas en
ninguna parte del Reino, y tu papel sólo consiste en impedir que las tinieblas
moren en tu mente. Ésta armonía con la luz es ilimitada porque está
en armonía con la luz del mundo. Cada uno de nosotros es la luz del
mundo, y al unir nuestras mentes en esa luz proclamamos el Reino de Dios juntos
y cual uno solo.
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viernes, 22 de junio de 2012
Sobre el caos - Un Curso de Milagros
Lo caótico carece de significado porque Dios
no forma parte de ello.
*
Donde no hay significado, hay caos.
*
Puedes llevar las "leyes" del caos ante la luz, pero nunca
las podrás entender.
Las leyes caóticas no tienen ningún significado y,
por lo tanto, se encuentran fuera de la esfera de la razón.
No obstante, aparentan ser un obstáculo para
la razón y para la verdad.
Contemplémoslas, pues, detenidamente, para que podamos
ver más allá de ellas y entender lo que son,
y no lo que quieren probar.
Es esencial que se entienda cuál es su propósito porque su fin
es crear caos y atacar la verdad.
Éstas son las leyes que rigen el mundo que tú fabricaste.
Sin embargo, no gobiernan nada ni necesitan violarse: necesitan
simplemente contemplarse y transcenderse.
*
Las leyes del caos gobiernan todas las ilusiones.
*
La falta
de fe en el amor, sea cual sea la forma en que se manifieste,
da testimonio de
que el caos es la realidad.
*
La fe en el caos es la consecuencia inevitable de la
creencia en el pecado.
*
El ego siempre substituirá lo
que tiene significado por
el caos, pues si la separación es la salvación,
la
armonía es una amenaza.
*
El ego es caos.
jueves, 12 de mayo de 2011
El cuarto obstáculo: El temor a Dios - UCDM
Y ahora te encuentras aterrorizado ante lo que juraste
no volver a mirar nunca más.
Bajas la vista, al recordar la promesa que les hiciste
a tus "amigos". La "belleza" del pecado, la sutil atracción
de la culpabilidad, la "santa" imagen encerada de la muerte
y el temor de la venganza del ego a quien le juraste con sangre que no lo
abandonarías,
se alzan todos, y te ruegan que no levantes la mirada.
Pues te das cuenta de que si miras ahí y permites que
el velo se descorra, ellos desaparecerán para siempre.
Todos tus "amigos", tus "protectores" y tu "hogar" se desvanecerían.
No recordarías nada de lo que ahora recuerdas.
no volver a mirar nunca más.
Bajas la vista, al recordar la promesa que les hiciste
a tus "amigos". La "belleza" del pecado, la sutil atracción
de la culpabilidad, la "santa" imagen encerada de la muerte
y el temor de la venganza del ego a quien le juraste con sangre que no lo
abandonarías,
se alzan todos, y te ruegan que no levantes la mirada.
Pues te das cuenta de que si miras ahí y permites que
el velo se descorra, ellos desaparecerán para siempre.
Todos tus "amigos", tus "protectores" y tu "hogar" se desvanecerían.
No recordarías nada de lo que ahora recuerdas.
lunes, 18 de abril de 2011
El mensaje de la crucifixión - UCDM -
El mensaje de la crucifixión -
Cristo nos dice...
1. Para los efectos del aprendizaje, examinemos de nuevo la crucifixión. No hice hincapié en ella anteriormente debido a las temibles connotaciones que quizá tengas asociadas con ella. Lo único que se ha subrayado hasta ahora es que no fue una forma de castigo. No obstante, no se puede explicar nada utilizando exclusivamente términos negativos. Existe una interpretación constructiva de la crucifixión que está totalmente desprovista de miedo y que, por lo tanto, si se entiende debidamente, es totalmente benévola en cuanto a lo que enseña.
2. La crucifixión no es más que un ejemplo extremo. Su valor, al igual que el valor de cualquier otro recurso de enseñanza, reside únicamente en la clase de aprendizaje que facilita Se puede entender -y se ha entendido- incorrectamente. Ello se debe únicamente al hecho de que los temerosos tienden a percibir con miedo. Ya te dije que siempre puedes recurrir a mí para compartir mi decisión, y de ese modo hacerla más firme. Te dije también que la crucifixión fue la última jornada inútil que la Filiación tuvo que emprender, y que para todo aquel que la entienda representa la manera de liberarse del miedo. Aunque antes sólo hice hincapié en la resurrección, no aclaré entonces el propósito de la crucifixión y la manera en que ésta, de hecho, condujo a la resurrección. Ese propósito, no obstante, tiene una aportación muy concreta que hacer. a tu propia vida, y si lo examinas sin miedo, te ayudará a comprender tu propio papel como maestro.
3. Es probable que hayas estado reaccionando durante muchos años como si te estuviesen crucificando. Ésta es una marcada tendencia de los que creen estar separados, que siempre se niegan a examinar lo que se han hecho a sí mismos. La proyección implica ira, la ira alienta la agresión y la agresión fomenta el miedo. El verdadero significado de la crucifixión radica en la aparente intensidad de la agresión cometida por algunos de los Hijos de Dios contra otro. Esto, por supuesto, es imposible, y se tiene que entender cabalmente que es imposible. De lo contrario, yo no puedo servir de modelo para el aprendizaje.
4. En última instancia, sólo el cuerpo puede ser agredido. No cabe duda de que un cuerpo puede agredir a otro, y puede incluso destruirlo. Sin embargo, si la destrucción en sí es imposible, cualquier cosa que pueda ser destruida no es real. Su destrucción, por lo tanto, no justifica tu ira. En la medida en que creas que la justifica, estarás aceptando premisas falsas y enseñándoselas a otros. El mensaje de la crucifixión fue precisamente enseñar que no es necesario percibir ninguna forma de ataque en la persecución, pues no puedes ser perseguido. Si reaccionas con ira, tienes que estar equiparándote con lo destructible, y, por lo tanto, viéndote a ti mismo de forma demente.
5. He dejado perfectamente claro que soy como tú y que tú eres como yo, pero nuestra igualdad fundamental sólo puede demostrarse mediante una decisión conjunta. Eres libre, si así lo eliges, de percibirte a ti mismo como si te estuvieran persiguiendo. Mas cuando eliges reaccionar de esa manera, deberías recordar que yo fui perseguido de acuerdo con el pensar del mundo, y que no compartí esa interpretación. Y puesto que no la compartí, no la reforcé. Ofrecí, consecuentemente, una interpretación diferente del ataque, que deseo compartir contigo. Si la crees, me ayudarás a enseñarla.
6. Como ya dije anteriormente: "Lo que enseñes es lo que aprenderás". Si reaccionas como si te estuvieran persiguiendo, estarás enseñando persecución. No es ésta la lección que el Hijo de Dios debe enseñar si es que ha de alcanzar su propia salvación. Enseña más bien tu perfecta inmunidad, que es la verdad acerca de ti, y date cuenta de que no puede ser atacada. No trates de protegerla, pues, de lo contrario, creerás que es susceptible de ser atacada. No se te pide ser crucificado, lo cual fue parte de lo que yo aporté como maestro. Se te pide únicamente que sigas mi ejemplo cuando te asalten tentaciones mucho menos extremas de percibir falsamente, y que no las aceptes como falsas justificaciones para desatar tu ira. No puede haber justificación para lo injustificable. No creas que la hay, ni enseñes que la hay. Recuerda siempre que enseñas lo que crees. Cree lo mismo que yo, y llegaremos a ser maestros de igual calibre.
7. Tu resurrección es tu redespertar. Yo soy el modelo del renacimiento, pero el renacimiento en sí no es más que el despuntar en la mente de lo que ya se encuentra en ella. Dios Mismo lo puso allí, y, por lo tanto, es cierto para siempre. Yo creí en ello, y, por consiguiente, lo acepté como la verdad. Ayúdame a enseñárselo a nuestros hermanos en nombre del Reino de Dios, pero cree primero que es verdad, pues, de lo contrario, enseñarás mal. Mis hermanos se quedaron dormidos durante la supuesta "agonía del huerto", pero yo no pude haberme indignado con ellos porque sabía que no podía ser abandonado.
8. Lamento cuando mis hermanos no comparten mi decisión de oír solamente una Voz, pues eso los debilita como maestros y como alumnos. Con todo, sé que no pueden realmente traicionarse a sí mismos ni traicionarme a mí, y que sobre ellos es donde todavía tengo que edificar mi iglesia. No hay ninguna otra alternativa al respecto porque únicamente tú puedes ser la roca de la iglesia de Dios. Állí donde hay un altar hay una iglesia, y la presencia del altar es lo que hace que la iglesia sea santa. La iglesia que no inspira amor, tiene un altar oculto que no está sirviendo al propósito para el que Dios lo destinó. Tengo que edificar Su iglesia sobre ti porque quienes me aceptan como modelo son literalmente mis discípulos. Los discípulos son seguidores, y si el modelo que siguen ha elegido evitarles dolor en relación con todo, serían ciertamente insensatos si no lo siguiesen.
9. Elegí, por tu bien y por el mío, demostrar que el ataque más atroz, a juicio del ego, es irrelevante. Tal como el mundo juzga estas cosas, mas no como Dios sabe que son, fui traicionado, abandonado, golpeado, atormentado y, finalmente, asesinado. Está claro que ello se debió únicamente a las proyecciones de otros sobre mí, ya que yo no le había hecho daño a nadie y había curado a muchos.
10. Seguimos gozando de perfecta igualdad como alumnos, aunque no es necesario que tengamos las mismas experiencias. El Espíritu Santo se regocija cuando puedes aprender de las mías y valerte de ellas para volver a despertar. Ése es su único propósito y ésa es la única manera en que yo puedo ser percibido como el camino, la verdad y la vida. Oír una sola voz nunca implica sacrificio. Por el contrario, si eres capaz de oír al Espíritu Santo en otros, puedes aprender de sus experiencias y beneficiarte de ellas sin tener que experimentarlas directamente tú mismo. Eso se debe a que el Espíritu Santo es uno, y todo aquel que le escucha es conducido inevitablemente a demostrar Su camino para todos.
11. Nadie te está persiguiendo, del mismo modo en que nadie me persiguió a mí. No se te pide que repitas mis experiencias, pues el Espíritu Santo, a Quien compartimos, hace que eso sea innecesario. Para valerte de mis experiencias de manera constructiva, no obstante, tienes aún que seguir mi ejemplo con respecto a cómo percibirlas. Mis hermanos, que son también tus hermanos, están constantemente justificando lo injustificable. La única lección que tengo que enseñar, puesto que la aprendí, es que ninguna percepción que esté en desacuerdo con el juicio del Espíritu Santo está jamás justificada. Mi función consistió en mostrar que esto es verdad en un caso extremo, simplemente para que pudiese servir como un instrumento de enseñanza ejemplar para aquellos que, en situaciones no tan extremas, sienten la tentación de abandonarse a la ira y al ataque. Mi voluntad, junto con la de Dios, es que ninguno de Sus Hijos sufra.
12. La crucifixión no puede ser compartida porque es el símbolo de la proyección, pero la resurrección es el símbolo del compartir, ya que para que la Filiación pueda conocer su plenitud, es necesario que cada uno de los Hijos de Dios experimente un redespertar. Sólo esto es conocimiento.
13. El mensaje de la crucifixión es inequívoco:
Enseña solamente amor, pues eso es lo que eres.
14. Si interpretas la crucifixión de cualquier otra forma, la estarás usando como un arma de ataque en vez de como la llamada a la paz para la que se concibió. Con frecuencia, los Apóstoles la interpretaron erróneamente, por la misma razón que otros lo hacen. Su propio amor imperfecto les hizo ser vulnerables a la proyección, y, como resultado de su propio miedo, hablaron de la "ira de Dios" .como el arma de represalia de Éste. No pudieron hablar de la crucifixión enteramente sin ira porque sus propios sentimientos de culpabilidad habían hecho que se sintiesen indignados.
15. Éstos son algunos de los ejemplos de pensamiento tergiversado del Nuevo Testamento, si bien su evangelio es, en realidad, únicamente el mensaje del amor. 2Si los Apóstoles no se hubieran sentido culpables, nunca me habrían podido atribuir expresiones tales como: "No he venido a sembrar paz, sino espadas". Esto está en clara oposición a todas mis enseñanzas. De haberme entendido realmente, no podrían haber descrito tampoco mi reacción a Judas como lo hicieron. Yo no pude haber dicho: "¿Traicionas al Hijo del Hombre con un beso?" a no ser que hubiese creído en la traición. El mensaje de la crucifixión fue precisamente que yo no creía en la traición. El "castigo" que se dijo infligí a Judas fue un error similar. Judas era mi hermano y un Hijo de Dios, tan miembro de la Filiación como yo. ¿Cómo iba a condenarlo cuando estaba listo para probar que condenar es imposible?
16. Cuando leas las enseñanzas de los Apóstoles, recuerda que les dije que había muchas cosas que ellos no entenderían hasta más tarde porque en aquel entonces aún no estaban completamente listos para seguirme. No quiero que dejes que se infiltre ningún vestigio de miedo en el sistema de pensamiento hacia el que te estoy guiando. No ando en busca de mártires sino de maestros. Nadie es castigado por sus pecados, y los Hijos de Dios no son pecadores. Cualquier concepto de castigo significa que estás proyectando la responsabilidad de la culpa sobre otro, y ello refuerza la idea de que está justificado culpar. El resultado es una lección acerca de cómo culpar, pues todo comportamiento enseña las creencias que lo motivan. La crucifixión fue el resultado de dos sistemas de pensamiento claramente opuestos entre sí: el símbolo perfecto del "conflicto" entre el ego y el Hijo de Dios. Este conflicto parece ser igualmente real ahora, y lo que enseña tiene que aprenderse ahora tal como se tuvo que aprender entonces.
17. Yo no necesito gratitud, pero tú necesitas desarrollar tu mermada capacidad de estar agradecido, o no podrás apreciar a Dios. Él no necesita que lo aprecies, pero tú sí. No se puede amar lo que no se aprecia, pues el miedo hace que sea imposible apreciar nada. Cuando tienes miedo de lo que eres no lo aprecias, y, por lo tanto, lo rechazas. Como resultado de ello, enseñas rechazo.
18. El poder de los Hijos de Dios está presente todo el tiempo porque fueron creados para ser creadores. La influencia que ejercen unos sobre otros es ilimitada, y tiene que usarse para su salvación conjunta. Cada uno de ellos tiene que aprender a enseñar que ninguna forma de rechazo tiene sentido. La separación es la noción del rechazo. Mientras sigas enseñando esto lo seguirás creyendo. No es así como Dios piensa, y tú tienes que pensar como Él si es que has de volver a conocerlo.
19. Recuerda que el Espíritu Santo es el vínculo de comunicación entre Dios el Padre y Sus Hijos separados. Si escuchases Su Voz sabrías que tú no puedes herir ni ser herido, y que son muchos los que necesitan tu bendición para poder oír esto por sí mismos. Cuando sólo percibas esa necesidad en ellos, y no respondas a ninguna otra, habrás aprendido de mí y estarás tan deseoso de compartir lo que has aprendido como lo estoy yo.
Un Curso de Milagros
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miércoles, 30 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
jueves, 24 de febrero de 2011
La entrega - Trigueirinho
Cuando acalles las expectativas,
los planes para el futuro, los recuerdos del pasado;
cuando acalles la busqueda de
realización material, los movimientos del ego,
las demandas emocionales, las dudas mentales,
el análisis y las deducciones;
cuando acalles el encanto por
las bellezas del mundo,
las alegrías que se fueron o que podrán llegar,
la búsqueda de contacto con el alma,
la esperanza de unión con la Vida;
cuando acalles todo,
todos los anhelos serenados,
podrás entonces, en el más puro
y completo silencio,
entregarte verdaderamente.
Si los lirios no conociesen la entrega,
¿podrían vestirse más hermosos
que cualquier rey de la Tierra?
Si los pájaros no viviesen sólo para glorificar
al Creador, ¿podrían conocer la libertad y
tener los cielos por morada?
La entrega y el ingreso en el Reino
son un único y mismo camino.
Por él, llegarás a Destino.
José Trigueirinho Netto
Extraído del libro Vientos del Espíritu
miércoles, 16 de febrero de 2011
Un Curso de Milagros - Sobre la Paz
Puesto que no puedes dejar de enseñar, tu salvación radica en enseñar exactamente lo opuesto a lo que el ego cree.
Así es como aprenderás la verdad que te hará libre y que te mantendrá libre a medida que otros la aprendan de ti.
La única manera de tener paz es enseñando paz.
Al enseñarla, no puedes sino aprenderla, pues no puedes enseñar aquello de lo que todavía te disocias.
Sólo así podrás recobrar el conocimiento que desechaste.
Para poder compartir una idea tienes primero que disponer de ella.
Dicha idea despierta en tu mente mediante la convicción que nace de enseñarla.
Aprendes todo lo que enseñas.
Enseña solamente amor, y. aprende que el amor es tuyo y que tú eres amor.
De la misma manera en que Dios me envió a ti, yo te enviaré a otros.
E iré a ellos contigo, para que podamos enseñarles paz y unión.
E iré a ellos contigo, para que podamos enseñarles paz y unión.
sábado, 8 de agosto de 2009
El Presente lo único Real
Lo único Real es el Presente ……..
Pasado y futuro no existen porque no están en el Aquí y Ahora.
Todo lo que no este en el Aquí y el Ahora es solo una ilusión.
El presente es Real, Verdadero Eterno e Infinito.
En cambio ....... el pasado y futuro son irreales, no existen,
Porque recuerdas tanto el pasado si es algo que ya no existe?
Porque aun guardas el dolor que has adquirido en el pasado?
No es hora de entregárselo a Dios?No es hora de soltar lo que no existe?
Pues aun no te has dado cuenta que es el ego quien te tiene atrapado en tu pasado?
De las sombrías figuras del pasado es precisamente de las que te tienes que escapar. No son reales, y no pueden ejercer ningún dominio sobre ti, a menos que las lleves contigo. Pues contienen las áreas de dolor que hay en tu mente, y te incitan a atacar en el presente como represalia por un pasado que no existe. Y esta decisión es una que te acarreará dolor en el futuro. A menos que aprendas que todo el dolor que sufriste en el pasado es una ilusión. El ego quiere conservar tus pesadillas e impedir que despiertes y te des cuenta de que pertenecen al pasado.
Para el ego el pasado es importantísimo, y, en última instancia, cree que es el único aspecto del tiempo que tiene significado.
El "ahora" no significa nada para el ego.
El ego no puede tolerar que te liberes del pasado, y aunque el pasado ya pasó, el ego trata de proteger su propia imagen reaccionando como si el pasado todavía estuviese aquí
Por eso contempla amorosamente el presente, pues encierra lo único que es verdad eternamente.
En el presente se encuentran todas las cosas que son eternas, las cuales son Una.
Cristo vive dentro de ti en el sereno presente, y está esperando a que abandones el pasado y entres en el mundo que te ofrece con amor.
La Verdad se encuentra solamente en el presente, y si la buscas ahí, la encontrarás.
Aprende, pues, a buscarla donde está, y ella alboreará ante los ojos que ven
miércoles, 5 de agosto de 2009
La felicidad
La verdadera felicidad es interna, no deberá depender de hechos externos a ti.
Es un estado de conciencia, nada ni nadie nos dará la felicidad verdadera.
No intentes cambiar a tu prójimo, cambia tú y por añadidura cambiara el mundo que te rodea.
La creencia de que para poder ser feliz tienes que tener lo imposible está en total desacuerdo con el principio de creación.
Dios no pudo haber dispuesto que tu felicidad dependiese de lo que nunca podrías tener.
El ego cree que alcanzar su objetivo es la felicidad. Pero te ha sido dado conocer que la función de Dios es la tuya y que la felicidad no se puede encontrar aparte de vuestra Voluntad conjunta. Reconoce únicamente que el objetivo del ego, que tan diligentemente has perseguido, no te ha aportado más que miedo, y se hará muy difícil mantener que el miedo es felicidad
No te niegues la dicha que fue creada para ti a cambio de la infelicidad que tú mismo te has labrado. Dios te ha proporcionado los medios para deshacer lo que tú has hecho. Escucha y aprenderás a recordar lo que eres.
¿No te das cuenta de que el ego sólo puede embarcarte en una jornada que únicamente puede conducirte a una sensación de futilidad y depresión? Buscar y no hallar no puede ser una actividad que brinde felicidad. ¿Es ésta la promesa que quieres seguir manteniendo?
Te estoy enseñando a que asocies la infelicidad con el ego y la felicidad con el Espíritu. Tú te has enseñado a ti mismo lo contrario. Sigues siendo libre de elegir, mas a la vista de las recompensas de Dios, ¿puedes realmente desear las recompensas del ego?
Percíbete a ti mismo, reconócete, recuerda quien eres, es la única forma de hallar felicidad en el mundo.
No busques la felicidad fuera de ti porque estarás buscando solo ilusiones, lo efímero, lo irreal.
jueves, 29 de enero de 2009
"El encuentro Santo"
Gloria a Dios en las alturas, y tambien a ti porque así lo ha dispuesto Su Voluntad. Pide y se te dará, pues ya se te ha dado.
Pide Luz y aprende que eres Luz. Si quieres tener entendimiento e iluminación aprenderás que eres Luz, ya que tu decisión de aprender esto es la decisión de querer escuchar al Maestro que sabe de Luz, y que, por lo tanto, puede enseñarte lo que ésta es. No hay límites en lo que puedes aprender porque tu mente no tiene límites. Las enseñanzas del Espíritu Santo no tienen límites porque Él fue creado para enseñar.
El Espíritu Santo sabe como enseñar esto, pero tú no. Ésa es la razón por la que lo necesitas, y por la que Dios te lo dio. Únicamente Sus enseñanzas pueden liberar a tu voluntad para que se incorpore a la de Dios, úniendola a Su poder y gloria y estableciendo a éstos como tuyos.
Cuando te encuentras con alguien, recuerda que se trata de un encuentro santo. Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo. Tal como lo trates, así te tratarás a ti mismo. Tal como pienses de él, así pensarás de ti mismo. Nunca te olvides de esto, pues en tus semejantes o bien te encuentras a ti mismo o bien te pierdes a ti mismo. Cada vez que dos Hijos de Dios se encuentran, se les proporciona una nueva oportunidad para salvarse. No dejes de darle la salvación a nadie, para que así la puedas recibir tú.
Siempre que estás con alguien, tienes una oportunidad más para encontrar tu poder y tu gloria.
El ego trata de encontrarlos únicamente en ti porque no sabe dónde buscar. El Espíritu Santo te enseña que si buscas únicamente en ti no te podrás encontrar a ti mismo porque tú no eres un ente separado. Siempre que estás con un hermano, estás aprendiendo lo que eres porque estás enseñando lo que eres. Tu hermano reaccionará con dolor o con alegría, dependiendo del maestro que tú estés siguiendo. Será aprisionado o liberado de acuerdo con tu decisión, al igual que tú. Nunca olvides la responsabilidad que tienes hacia él, ya que es la misma responsabilidad. que tienes hacia ti mismo. Concédele el lugar que le corresponde en el Reino y tú ocuparás el tuyo.
martes, 27 de enero de 2009
"El ego y la culpa"
El Ego nos hace percibir todo lo negativo de este mundo. El inicio del ego es la creencia de que nos hemos separado de Dios. Al creernos separados de Dios, nos identificamos con el cuerpo olvidando nuestra Esencia. Esto nos lleva a defendernos, creemos que nos pueden hacer daño.
Si el ego es el símbolo de la separación, es también el símbolo de la culpabilidad.
El pecado, la culpa y el miedo es el sistema de pensamiento del ego, es una creencia que tenemos que deshacer, para eso el Padre nos a ha enviado al Espíritu Santo para corregir esta creencia. La culpabilidad es más que simplemente algo ajeno a Dios. Si te identificas con el ego, no podrás sino percibirte a ti mismo como culpable. Siempre que le hagas caso al ego experimentarás culpabilidad y temerás ser castigado.
La mente que está libre de culpa no puede sufrir. La continua decisión de permanecer separado es la única razón posible de que siga habiendo sentimientos de culpabilidad. Los sentimientos de culpabilidad son los que perpetúan el tiempo. Inducen miedo a las represalias o al abandono, garantizando así que el futuro sea igual que el pasado. Dios te ofrece a cambio la continuidad de la eternidad. Cuando te decidas a hacer este intercambio, reemplazarás simultáneamente la culpabilidad por la dicha, la crueldad por el amor y el dolor por la paz. No tienes por qué temer que el Tribunal Supremo te vaya a condenar. Éste simplemente declarará sin lugar el caso contra ti. No puede haber caso contra un Hijo de Dios, y todo testigo que da fe de la culpabilidad de las creaciones de Dios está levantando falso testimonio contra Dios Mismo. Nadie es castigado por sus pecados, y los Hijos de Dios no son pecadores. Cualquier concepto de castigo significa que estás proyectando la responsabilidad de la culpa sobre otro, y ello refuerza la idea de que está justificado culpar. Si Dios sabe que Sus Hijos son completamente impecables es una blasfemia percibirlos como culpables. Si tus hermanos forman parte de ti y los culpas por tu privación, te estás culpando a ti mismo. Y no puedes culparte a ti mismo sin culparlos a ellos. Por eso es por lo que la culpa tiene que ser deshecha, no verse en otra parte. Échate a ti mismo la culpa y no te podrás conocer, pues sólo el ego culpa. Culparse uno a sí mismo es, por lo tanto, identificarse con el ego, y es una de sus defensas tal como culpar a los demás lo es. No puedes llegar a estar en Presencia de Dios si atacas a Su Hijo. En el Cielo no hay culpabilidad porque el Reino se alcanza por medio de la Expiación, la cual te libera para que puedas crear. La palabra "crear" es apropiada en este contexto porque una vez que el Espíritu Santo deshace lo que tú has hecho, se restaura el residuo bendito y, por consiguiente, éste continúa creando. Lo que es verdaderamente bendito es incapaz de producir culpabilidad y sólo puede producir dicha.
*Leer tambien "El jardín del Edén"
sábado, 24 de enero de 2009
"Los apegos"
Un pájaro herido no puede volar, pero un pájaro que se apega a una rama de árbol, tampoco. ¡Deja de apegarte al pasado!
Dice el proverbio hindú: "El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando."
El mundo está lleno de sufrimiento; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento significa la eliminación, el abandono de los apegos.
Hay un deseo común, que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque ponemos en él la seguridad, la certeza de la felicidad. Es el miedo el que nos hace desear la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es. Esto sólo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cuándo nos mueven los miedos y cuándo nuestras motivaciones son reales.
Si nos aferramos a los deseos, es señal de que hay apego.
¿Abandonar los apegos significa apartarse del mundo material? La respuesta es: ¡No!
Uno usa el mundo material, uno goza el mundo material, pero no debe hacer depender su felicidad del mundo material. ¿Está esto suficientemente claro?Uno comienza a gozar las cosas cuando está desapegado, porque el apego produce ansiedad. Si estás ansioso cuanto te aferras a algo, difícilmente podrás gozarlo.Por lo tanto, lo que te propongo no es una renuncia al goce: es una renuncia a la posesividad, a la ansiedad, a la tensión, a la depresión frente a la pérdida de algo. ¿De dónde crees que provienen todos los conflictos? De los apegos.¿De dónde crees que proviene el sufrimiento? De los apegos. ¿De dónde crees que proviene la soledad? De los apegos.¿De dónde crees que proviene el vacío?Tú lo sabes: el origen es el mismo.¿De dónde crees que provienen los temores?También de los apegos. Sin apego no hay temor. ¿Lo pensaste alguna vez?Sin apego no hay temor.
sábado, 6 de septiembre de 2008
"Una manera distinta de ver el mundo"
No podemos cambiar realmente el mundo externo ni podemos cambiar a los demás. Pero , no obstante , podemos cambiar nuestra manera de percibir al mundo, a los demás y a nosotros mismos.
Si observamos este mundo con los ojos del cuerpo físico ( ó desde el ego), vamos a percibir todo lo negativo (la ilusión, lo irreal), pero si miramos con el Espíritu vamos a ver solo Amor, lo Real, la Verdad, lo Eterno, lo Infinito.
Es imperioso que despiertes!!!
Todos somos Uno, por lo tanto ,mi prójimo es parte mia y yo soy parte de el!!!
Si observamos este mundo con los ojos del cuerpo físico ( ó desde el ego), vamos a percibir todo lo negativo (la ilusión, lo irreal), pero si miramos con el Espíritu vamos a ver solo Amor, lo Real, la Verdad, lo Eterno, lo Infinito.
Es imperioso que despiertes!!!
Todos somos Uno, por lo tanto ,mi prójimo es parte mia y yo soy parte de el!!!
Si trato mal a mi prójimo quiere decir que me estoy tratando mal a mi mismo.
Cuando una persona nos hiere o nos hace daño, tenemos que pensar que ella misma se esta haciendo daño.
Tienes que saber, si afuera ves conflicto el conflicto esta dentro de ti.
Debemos trabajar con los espejos, es decir , debo tratar de ver lo que mi prójimo me refleja, para poder sanarlo dentro mio.
Un Curso de Milagros nos dice:
Tienes que saber, si afuera ves conflicto el conflicto esta dentro de ti.
Debemos trabajar con los espejos, es decir , debo tratar de ver lo que mi prójimo me refleja, para poder sanarlo dentro mio.
Un Curso de Milagros nos dice:
Debes recordar que no necesitas defenderte si eres Espiritu, nada puede hacerte daño, eres Eterno, eres Luz eres parte de Dios.
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