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domingo, 6 de octubre de 2013
domingo, 15 de septiembre de 2013
domingo, 2 de septiembre de 2012
Los miedos - Un Curso de Milagros
El miedo es un extraño en los
caminos del amor.
Identifícate con el miedo, y te vuelves un
extraño ante tus propios ojos.
Y de este modo, no te conocerás a ti mismo.
*
Puedes ciertamente permitirte el lujo de
reírte de los pensamientos de miedo,
recordando que Dios va contigo
dondequiera que tú vas.
*
El miedo condena y el amor perdona.
*
El miedo no tiene cabida en una
mente que Dios ama.
*
La presencia del miedo es señal inequívoca
de que estás confiando en tu propia fortaleza.
La conciencia de que no hay nada que
temer indica que en algún lugar de tu mente,
aunque no necesariamente en un lugar que
puedas reconocer, has recordado a Dios y has
dejado que Su fortaleza ocupe el
lugar de tu debilidad.
En el instante en que estés dispuesto a hacer
eso, ciertamente no habrá nada que temer.
*
Si hay miedo, es que no hay amor perfecto
Si hay miedo, éste produce un estado que no existe.
Hemos visto que tu mente sólo tiene dos partes.
Una de ellas la gobierna el ego
y se compone de ilusiones.
La otra es la morada del Espíritu Santo,
donde reside la verdad.
Sólo puedes escoger entre estos dos guías,
y los únicos resultados que pueden
proceder de tu elección son el miedo que el
ego siempre engendra o el amor que el
Espíritu Santo siempre ofrece para reemplazarlo.
*
Estoy a salvo hoy porque no hay más
voluntad que la de Dios.
Siento miedo sólo cuando creo que hay
otra voluntad.
Trato de atacar únicamente cuando tengo
miedo, y sólo cuando trato de atacar
puedo creer que mi eterna seguridad
se ve amenazada.
*
Los que están libres de culpa no tienen miedo,
pues están a salvo y reconocen
su seguridad
*
No hay hogar que pueda darle cobijo
al amor y al miedo, pues no pueden coexistir.
Si tú eres real, el miedo no puede sino ser una ilusión.
Mas si el miedo es real, entonces eres tú el que no existe.
*
Quien ve a un hermano como un cuerpo
lo está viendo como el símbolo del miedo.
*
La gracia es la aceptación del amor de Dios
en un mundo de aparente odio y miedo.
Sólo mediante la gracia pueden
desaparecer el odio y el miedo, pues la gracia
da lugar a un estado tan opuesto a todo
lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas
mentes están iluminadas por el don de la
gracia no pueden creer que el mundo
del miedo sea real.
*
Aléjate del miedo y dirígete al amor.
El miedo aprisiona al mundo.
El perdón lo libera.
*
*
Hemos visto que tu mente sólo tiene dos partes.
Una de ellas la gobierna el ego
y se compone de ilusiones.
La otra es la morada del Espíritu Santo,
donde reside la verdad.
Sólo puedes escoger entre estos dos guías,
y los únicos resultados que pueden
proceder de tu elección son el miedo que el
ego siempre engendra o el amor que el
Espíritu Santo siempre ofrece para reemplazarlo.
*
Estoy a salvo hoy porque no hay más
voluntad que la de Dios.
Siento miedo sólo cuando creo que hay
otra voluntad.
Trato de atacar únicamente cuando tengo
miedo, y sólo cuando trato de atacar
puedo creer que mi eterna seguridad
se ve amenazada.
*
Los que están libres de culpa no tienen miedo,
pues están a salvo y reconocen
su seguridad
*
No hay hogar que pueda darle cobijo
al amor y al miedo, pues no pueden coexistir.
Si tú eres real, el miedo no puede sino ser una ilusión.
Mas si el miedo es real, entonces eres tú el que no existe.
*
Quien ve a un hermano como un cuerpo
lo está viendo como el símbolo del miedo.
*
La gracia es la aceptación del amor de Dios
en un mundo de aparente odio y miedo.
Sólo mediante la gracia pueden
desaparecer el odio y el miedo, pues la gracia
da lugar a un estado tan opuesto a todo
lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas
mentes están iluminadas por el don de la
gracia no pueden creer que el mundo
del miedo sea real.
*
Aléjate del miedo y dirígete al amor.
Etiquetas:
frases,
miedo,
miedos,
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martes, 28 de agosto de 2012
El miedo es un engaño - Ni una sola cosa en este mundo es verdad sea cual sea la forma en que se manifieste.
El miedo, de la clase que sea, no está justificado.
El miedo es un engaño.
Da testimonio de que te has visto a ti mismo
como nunca podrías ser y, por lo tanto,
contemplas un mundo que no puede ser real.
Ni una sola cosa en ese mundo es verdad.
Sea cual sea la forma en que se manifieste,
sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo.
No nos dejemos engañar hoy.
Somos los Hijos de Dios.
El miedo no tiene cabida en nosotros, pues
cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.
¡Cuán infundados son nuestros miedos!
¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriese?
Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo.
Perdonémosle hoy en Tu Nombre, para poder
entender su santidad y sentir por él el amor
que Tú también sientes por él.
Lección 240 - Curso de Milagros
Una vez que haya aceptado mi santidad, nada podrá atemorizarme.
Mi santidad es mi salvación
Puesto que mi santidad me absuelve de toda
culpa, reconocer mi santidad es reconocer mi salvación.
Es también reconocer la salvación del mundo.
Una vez que haya aceptado mi santidad,
nada podrá atemorizarme.
Y al no tener miedo, todos compartirán mi
entendimiento, que es el regalo que Dios me
hizo a mí y al mundo.
Lección 58 - 4 (39) - Un Curso de Milagros
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jueves, 23 de agosto de 2012
La alternativa a la proyección - Un Curso de Milagros
Cualquier división en la mente conlleva por fuerza
el rechazo de una parte de ella misma, y eso es lo que es la creencia en la separación. La
plenitud de Dios, que constituye Su paz, no puede ser apreciada salvo por una
mente íntegra que reconozca la plenitud de la creación de Dios. Mediante
ese reconocimiento, dicha mente conoce a su Creador. Exclusión y
separación son sinónimos, al igual que separación y disociación. Dijimos
anteriormente que la separación fue y sigue siendo un acto de disociación, y
que una vez que tiene lugar, la proyección se convierte en su defensa
principal, o, en otras palabras, el mecanismo que la mantiene vigente. La
razón de ello, no obstante, puede que no sea tan obvia como piensas.
Repudias lo que proyectas,
por lo tanto, no crees que forma parte de ti. Te excluyes a ti
mismo al juzgar que eres diferente de aquel sobre el que proyectas. Puesto
que también has juzgado contra lo que proyectas, continúas atacándolo porque
continúas manteniéndolo separado dé ti. Al hacer esto de manera
inconsciente, tratas de mantener fuera de tu conciencia el hecho de que te has
atacado a ti mismo, y así te imaginas que te has puesto a salvo.
La proyección, sin embargo,
siempre te hará daño. La proyección refuerza tu creencia de que tu
propia mente está dividida, creencia ésta cuyo único propósito es mantener
vigente la separación. La proyección no es más que un mecanismo
del ego para hacerte sentir diferente de tus hermanos y separado de ellos. El
ego justifica esto basándose en el hecho de que ello te hace parecer
"mejor" que tus hermanos, y de esta manera empaña tu igualdad con
ellos todavía más. La proyección y el ataque están inevitablemente
relacionados, ya que la proyección es siempre un medio para justificar el
ataque. Sin proyección no puede haber ira. El ego
utiliza la proyección con el solo propósito de destruir la percepción que
tienes de ti mismo y de tus hermanos. El proceso comienza
excluyendo algo que existe en ti, pero que repudias, y conduce directamente a
que te excluyas a ti mismo de tus hermanos.
Hemos aprendido, no obstante,
que hay una
alternativa a la proyección. Todas las capacidades del ego se
pueden emplear para un propósito mejor, ya que sus capacidades las dirige la
mente, que dispone de una Voz mejor. El Espíritu Santo extiende y
el ego proyecta. Del mismo modo en que los objetivos de ambos son
opuestos, así también lo son sus resultados.
El Espíritu Santo comienza
percibiendo tu perfección. Como sabe que esa perfección es algo
que todos comparten, la reconoce en otros, y así la refuerza tanto en ti como
en ellos. En vez de ira, esto suscita amor tanto en ellos como en
ti porque establece el estado de inclusión. Puesto que percibe
igualdad, el Espíritu Santo percibe en todos las mismas necesidades. Esto
invita automáticamente a la Expiación porque la Expiación es la necesidad
universal de este mundo. Percibirte a ti mismo de esta manera es la
única forma de hallar felicidad en el mundo. Eso se debe a que es
el reconocimiento de que tú no estás en este mundo, pues el mundo es un lugar
infeliz.
¿De qué otra forma puedes
encontrar dicha en un lugar desdichado, excepto dándote cuenta de que no estás
en él? Tú no puedes estar donde Dios no te ubicó, y Dios te creó
como parte de Él. Eso es al mismo tiempo donde estás y lo que eres.
Esto es algo completamente inalterable. Es inclusión
total. No puedes cambiarlo ahora ni nunca.. Es verdad
para siempre. No es una creencia, sino un Hecho. Todo
lo que Dios creó es tan verdadero como Él. La verdad de ello
radica solamente en su perfecta inclusión en Aquel que es el único que es
perfecto. Negar esto es negarte a ti mismo y negarlo a Él, puesto
que es imposible aceptar a uno sin el otro.
La perfecta igualdad que el
Espíritu Santo percibe es el reflejo de la perfecta igualdad-del
conocimiento de Dios. La percepción del ego no tiene equivalente en
Dios, pero el Espíritu Santo sigue siendo el puente entre la percepción y el
conocimiento. Al permitirte usar la percepción de forma que
refleje el conocimiento, éste finalmente podrá ser recordado. El
ego preferiría creer que es imposible que ese recuerdo alboree en tu mente, sin
embargo, es tu percepción lo que el Espíritu Santo guía. Tu
percepción acabará allí donde comenzó. Todo converge en Dios porque
todo fue creado por Él y en Él.
Dios creó a Sus
Hijos extendiendo Su Pensamiento y conservando las extensiones de Su Pensamiento
en Su Mente. Todos Sus Pensamientos están, por lo tanto,
perfectamente unidos dentro de sí mismos y entre sí. El Espíritu Santo te capacita para poder percibir esta
plenitud ahora. Dios te creó para que creases. No
puedes extender Su Reino hasta que no conozcas la plenitud de éste.
Los pensamientos se originan
en la mente del pensador, y desde ahí se extienden hacia afuera. Esto
es tan cierto del Pensamiento de Dios como del tuyo. Puesto que tu
mente está dividida, puedes percibir y también pensar. No
obstante, la percepción no puede eludir las leyes básicas de la mente. Percibes
desde tu mente y proyectas tus percepciones al exterior. Aunque la
percepción es irreal, el Espíritu Santo puede usarla provechosamente por el
.hecho de que tú la concebiste. Él puede inspirar cualquier
percepción y canalizarla hacia Dios. Esta convergencia parece
encontrarse en un futuro lejano sólo porque tu mente no está en perfecta
armonía con esta idea y, consecuentemente, no la desea ahora.
El Espíritu Santo hace uso del tiempo, pero no cree en,
él. Puesto que Él procede de Dios, usa todo para el bien, pero no
cree en lo que no es verdad. Puesto que se encuentra en tu mente,
ésta sólo puede creer lo que es verdad. El Espíritu Santo puede
hablar únicamente en favor de eso porque habla en favor de Dios. Te insta a que le devuelvas
toda tu mente a Dios, ya que en realidad tu mente nunca se separó de Él. Si
nunca se separó de Él, sólo tienes que percibirla tal como es para que retorne
a Él. Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto,
reconocer que la separación nunca tuvo lugar. El ego no
puede prevalecer contra esto porque ello es una afirmación explícita de que él
nunca existió.
El ego puede aceptar la idea de que es necesario retornar porque
puede, con gran facilidad, hacer que ello parezca difícil. Sin
embargo, el Espíritu Santo te dice que incluso el retorno es innecesario
porque lo que nunca ocurrió no puede ser difícil. Mas tú puedes hacer que la idea de retornar sea a la
vez necesaria y difícil. Con todo, está muy claro que los que son
perfectos no tienen necesidad de nada, y tú no puedes experimentar la
perfección como algo difícil de alcanzar, puesto que eso es lo que eres. Así
es como tienes que percibir las creaciones de Dios, de modo que todas tus
percepciones estén en línea con la única manera de ver del Espíritu Santo. Esta
línea es la línea directa de comunicación con Dios, y le permite a tu mente
converger con la Suya. Nada está en conflicto en esta percepción, ya que significa que toda percepción está guiada por el Espíritu Santo, cuya
Mente está fija en Dios. Sólo el Espíritu Santo puede resolver
conflictos porque sólo el Espíritu Santo está libre de conflictos. Él
percibe únicamente lo que es verdad en tu mente, y lo extiende sólo a lo que
es verdad en otras mentes.
La diferencia entre la
proyección del ego y la extensión del Espíritu Santo es muy simple. El ego proyecta para excluir, y, por lo tanto, para engañar. El Espíritu Santo extiende al reconocerse a Sí Mismo en cada mente, y de esta
manera las percibe a todas como una sola. Nada esta en conflicto en
esta percepción porque lo que el Espíritu Santo percibe es todo igual. Dondequiera
que mira se ve a Sí Mismo y, puesto que está unido, siempre ofrece el Reino en
su totalidad. Éste es el único mensaje que Dios le dio, en favor
del cual tiene que hablar porque eso es lo que Él es. La paz de
Dios reside en ese mensaje, y, por consiguiente, la paz de Dios reside en ti. La
gran paz del Reino refulge en tu mente para siempre, pero tiene que irradiar
desde ti hacia afuera para que tomes conciencia de ella.
El Espíritu Santo te fue dado con perfecta imparcialidad, y a
menos que lo reconozcas imparcialmente no podrás reconocerlo en absoluto. El
ego es legión, pero el Espíritu Santo es uno. No hay tinieblas en
ninguna parte del Reino, y tu papel sólo consiste en impedir que las tinieblas
moren en tu mente. Ésta armonía con la luz es ilimitada porque está
en armonía con la luz del mundo. Cada uno de nosotros es la luz del
mundo, y al unir nuestras mentes en esa luz proclamamos el Reino de Dios juntos
y cual uno solo.
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martes, 21 de agosto de 2012
El juzgar - Frases de un Curso de Milagros
Juzgar no es un atributo de Dios
*
Tú que deseas juzgar la realidad no puedes verla,
pues en presencia de juicios la realidad desaparece.
*
No intentes tasar el valor del Hijo de Dios que
Él creó santo, pues hacer eso es evaluar a
su Padre y juzgar contra Él.
*
Recuerda, pues, que cada vez que miras
fuera de ti y no reaccionas
fuera de ti y no reaccionas
favorablemente ante lo que ves, te has juzgado
a ti mismo, como indigno y te has
condenado a muerte
*
Todo lo que ves afuera es el juicio
de lo que viste dentro.
*
Sin juicios, todos los hombres son hermanos,
pues en ese caso, ¿quién se encontraría aparte?
Juzgar destruye la honestidad y quebranta
la confianza.
*
Juzgar es ser deshonesto, pues es asumir un
papel que no te corresponde.
Es imposible juzgar sin engañarse uno a
sí mismo. Juzgar implica que te has engañado
con respecto a tus hermanos
*
Los
juicios siempre entrañan rechazo.
Nadie que ama puede juzgar, y, por lo tanto,
lo que ve está libre de toda condena
*
Cuando
reconozcas lo que eres y lo que tus hermanos
son, te darás cuenta de que
juzgarlos
de cualquier forma que sea no tiene sentido.
*
Tal vez creas que juzgas a tus hermanos por
los mensajes que ellos te envían a ti, pero
por lo que los juzgas es por los mensajes
que tú les envías a ellos.
*
No juzgues lo que es invisible para ti, o,
de lo contrario, nunca lo podrás ver.
Más bien, aguarda con paciencia su llegada
Se te concederá poder ver la valía de tu
hermano cuando lo único que le desees sea la paz.
Y lo que le desees a él será lo que recibirás.
*
viernes, 17 de agosto de 2012
El cuerpo no forma parte del Reino - Un Curso de Milagros
Dios no creó el cuerpo porque el cuerpo es
destructible, y, por consiguiente,
no forma parte del Reino.
El
cuerpo es el símbolo de lo que crees ser.
Es a todas luces un mecanismo de separación
y,
por lo tanto, no existe.
Un Curso de Milagros
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lunes, 13 de agosto de 2012
Tú eres mi única meta, Padre mío, sólo Tú
¿Adónde querría ir sino al Cielo?
¿Qué podría sustituir a la felicidad?
¿Qué regalo podría preferir a la paz de Dios?
¿Qué tesoro querría buscar, hallar y conservar que
pudiera compararse con mi Identidad?
¿Cómo iba a preferir vivir con miedo que con amor?
Tú eres mi meta, Padre mío.
¿Qué otra cosa aparte de Ti podría desear?
¿Qué otro camino iba a desear recorrer sino el que
conduce a Ti?
¿Y qué otra cosa sino Tu recuerdo podría significar
para mí el final de los sueños y de las sustituciones
fútiles de la verdad?
Tú eres mi única meta.
Tu Hijo desea ser como Tú lo creaste.
¿De qué otra manera, sino, podría esperar reconocer
a mi Ser y volverme uno con mi Identidad?
Lección 287 - Un Curso de Milagros
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jueves, 26 de julio de 2012
El miedo no tiene cabida en el presente
No es el presente lo que da miedo, sino el pasado
y el futuro, mas éstos no existen.
El miedo no tiene cabida en el presente cuando
cada instante se alza nítido y separado
del pasado, sin que la sombra de éste se
extienda hasta el futuro.
Cada instante es un nacimiento inmaculado
y puro en el que el Hijo de Dios emerge
del pasado al presente.
Y el presente se extiende eternamente.
Es tan bello, puro e inocente, que en
él sólo hay felicidad.
En el presente no se recuerda la oscuridad,
y lo único que existe es la inmortalidad y la dicha.
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sábado, 21 de julio de 2012
La Unidad - Un Curso de Milagros
No hay nada a tu alrededor que no forme parte de ti.
Contémplalo amorosamente y ve la luz del Cielo en ello
*
La unidad que existe entre el Creador y la creación constituye
tu plenitud, tu cordura y tu poder ilimitado.
Este poder ilimitado es el regalo que Dios te hace
porque eso es lo que eres. Si separas tu mente
de dicho poder, no podrás sino percibir la
fuerza más grande del universo como si fuese débil,
ya que no creerás formar parte de ella.
*
No hay nada que puedas atacar que no forme parte
de ti. Y al atacarlo das lugar a dos ilusiones
de ti mismo en conflicto entre sí.
Y esto ocurre siempre que contemplas alguna
creación de Dios de cualquier manera que
no sea con amor.
*
La unidad es lo único que no forma parte de los sueños.
*
La unidad es simplemente la idea de que Dios Es.
Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas.
Ninguna mente contiene nada que no sea Él.
Decimos "Dios es"; y luego guardamos silencio,
pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido.
No hay labios que las puedan pronunciar,
ni ninguna parte de la mente es lo suficientemente
diferente del resto como para poder sentir que ahora es consciente
de algo que no sea ella misma.
Se ha unido a su Fuente, y al igual que ella,
simplemente Es.
*
No hay nadie que no sea mi hermano.
He sido bendecido con la unidad de la que gozo con el
universo y con Dios mi Padre, el único Creador de la totalidad
universo y con Dios mi Padre, el único Creador de la totalidad
que es mi Ser, el cual es eternamente
uno conmigo.
uno conmigo.
*
Eres un solo Ser, unificado y a salvo en la luz,
la dicha y la paz. Eres el Hijo de Dios, un solo
Ser, con un solo Creador y un solo objetivo:
brindar a todas las mentes la conciencia de esta unidad,
de manera que la verdadera creación pueda
extender la Totalidad y Unidad de Dios.
Eres un solo Ser, completo, sano y pleno, con el poder
de levantar el velo de tinieblas que se abate
sobre el mundo y dejar que la luz que mora en ti resplandezca
a fin de enseñarle a éste la verdad de lo que eres.
*
Pues la separación es la fuente de la culpabilidad,
y recurrir a ella para salvarte es creer que estás solo.
Estar solo es ser culpable.
Pues sentir que estás solo es negar la Unidad entre
Padre e Hijo y; de ese modo, atacar la realidad.
*
Sin ti, a Dios le faltaría algo, el Cielo estaría
incompleto y habría un Hijo sin Padre.
No habría universo ni realidad.
Pues lo que Dios dispone es íntegro y forma parte de
Él porque Su Voluntad es una.
No hay cosa viviente que no forme parte de Él
ni nada que no viva en Él.
*
El Hijo de Dios será siempre indivisible:
De la misma manera en que somos uno solo en Dios,
así también aprendemos cual uno solo en Él
*
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