Mostrando entradas con la etiqueta ilusión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilusión. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de diciembre de 2015

Nisargadatta Maharaj - Bidi











En las Dimensiones que ustedes nombran Unificadas,
no hay palabra: hay Radiación y Vibración. La palabra es una separación, una proyección.










Mientras creas que tienes un camino, mientras creas ser una persona
separada de otras personas. Ustedes participan del mismo sueño,
la misma estafa. Este mundo no existe.













Toda palabra es una proyección dentro de la Ilusión.












Desde el instante donde una palabra es formulada,
la forma aparece,
incluso si la consciencia desaparece.







Aceptad desaparecer, aceptad ser el más pequeño y seréis el Todo.
“Mientras que no os hayáis bajado vosotros mismos, no seréis Elevados”





martes, 28 de agosto de 2012

El miedo es un engaño - Ni una sola cosa en este mundo es verdad sea cual sea la forma en que se manifieste.










El miedo, de la clase que sea, no está justificado.



El miedo es un engaño. 
Da testimonio de que te has visto a ti mismo 
como nunca podrías ser y, por lo tanto, 
contemplas un mundo que no puede ser real. 
Ni una sola cosa en ese mundo es verdad. 
Sea cual sea la forma en que se manifieste, 
sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo. 
No nos dejemos engañar hoy. 
Somos los Hijos de Dios. 
El miedo no tiene cabida en nosotros, pues 
cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.

¡Cuán infundados son nuestros miedos! 
¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriese? 
Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo. 
Perdonémosle hoy en Tu Nombre, para poder
 entender su santidad y sentir por él el amor 
que Tú también sientes por él.



Lección 240 - Curso de Milagros






viernes, 18 de mayo de 2012

Lo que le confiere realidad a los sueños perniciosos es el hecho de compartirlos - Ucdm


Lo que les confiere realidad a los perniciosos sueños de odio, maldad, rencor, muerte, pecado, sufrimiento, dolor y pérdida es el hecho de compartirlos. Si no se comparten, se perciben como algo sin sentido. Pues al no prestarles apoyo dejan de ser una fuente de miedo. Y el amor no puede sino llenar el espacio que el miedo ha dejado vacante porque ésas son las únicas alternativas que existen. Donde uno aparece, el otro desaparece. Y el que compartas, será el único que tendrás. Y tendrás el que aceptes, pues es el único que deseas tener.
Si perdonas al soñador, y percibes que él no es el sueño que él mismo tejió, no estás compartiendo con él su nefasto sueño. Por lo tanto, él no puede ser parte del tuyo, del cual ambos os libe­ráis. El perdón separa al soñador del sueño nefasto, y así, lo libera. Recuerda que si compartes un sueño de maldad, creerás ser ese sueño que compartes. Y al tener miedo de él, no desearás conocer tu verdadera Identidad porque pensarás que es temible. Y negarás tu Ser, y caminarás por tierras extrañas que tu Crea­dor no creó, donde parecerás ser algo que no eres. Lucharás contra tu propio Ser, el cual parecerá ser tu enemigo, y atacarás a tu hermano, como parte de lo que odias. En esto no hay térmi­nos medios. O bien eres tu Ser o bien una ilusión. ¿Qué puede haber entre la ilusión y la verdad? Creer que hay un lugar inter­medio donde puedes ser algo que no eres, no puede ser la ver­dad, sino un sueño.


viernes, 12 de agosto de 2011

jueves, 4 de agosto de 2011

Os dije que estaría con vosotros siempre...

 
Os dije que estaría con vosotros siempre, incluso hasta el fin del mundo. Por eso es por lo que soy la luz del mundo: Si estoy contigo en la soledad del mundo, la soledad desaparece. 

No pue­des mantener la ilusión de soledad si no estás solo. Mi propósito, pues, sigue siendo vencer el mundo. 
Yo no lo ataco, pero mi luz no puede sino desvanecerlo por razón de lo que es. La luz no ataca a la oscuridad, pero la desvanece con su fulgor. 

Si mi luz va contigo a todas partes, tú desvaneces la oscuridad conmigo. La luz se vuelve nuestra, y ya no puedes morar en la oscuridad tal como la oscuridad no puede morar allí donde tú vas. Acor­darte de mí es acordarte de ti mismo, así como de Aquel que me envió a ti.

                                                                                                     Un Curso de Milagros

jueves, 26 de mayo de 2011

domingo, 22 de mayo de 2011

viernes, 14 de enero de 2011

Porque sientes miedo?




Sientes miedo porque tienes creencias y estructuras que deshacer


Sientes miedo porque aún te identificas con tu cuerpo, crees que eres él, y piensas que debes defenderte

 

Sientes miedo porque temes morir, ignorando la Eternidad de tu Espíritu

Sientes miedo porque le has dado valor a la ilusión

 

Sientes miedo porque aún no sabes quién Eres TÚ


Sientes miedo porque te han hecho creer que el pecado existe

 

Sientes miedo porque aun no sabes que Dios es Amor y jamás castiga

 

Sientes miedo porque tienes la creencia que te encuentras separado de Dios


Sientes miedo porque piensas que lo que ven tus ojos es real


Sientes miedo de todo aquello que no conoces


Sientes miedo porque aún no tienes Conocimiento y por lo tanto no eres libre


Sientes miedo porque no vives el Aquí y Ahora


Pero sobretodo sientes miedo porque has olvidado que Eres Amor


Zelaya Ofem




sábado, 8 de agosto de 2009

El Presente lo único Real



Lo único Real es el Presente ……..


Pasado y futuro no existen porque no están en el Aquí y Ahora.
Todo lo que no este en el Aquí y el Ahora es solo una ilusión.
El presente es Real, Verdadero Eterno e Infinito.
En cambio ....... el pasado y futuro son irreales, no existen,
Porque recuerdas tanto el pasado si es algo que ya no existe?
Porque aun guardas el dolor que has adquirido en el pasado?
No es hora de entregárselo a Dios?No es hora de soltar lo que no existe?
Pues aun no te has dado cuenta que es el ego quien te tiene atrapado en tu pasado?
De las sombrías figuras del pasado es precisamente de las que te tienes que escapar. No son reales, y no pueden ejercer ningún dominio sobre ti, a menos que las lleves contigo. Pues contienen las áreas de dolor que hay en tu mente, y te incitan a atacar en el presente como represalia por un pasado que no existe. Y esta decisión es una que te acarreará dolor en el futuro. A menos que aprendas que todo el dolor que sufriste en el pasado es una ilu­sión. El ego quiere conservar tus pesadillas e impedir que despiertes y te des cuenta de que pertenecen al pasado.
Para el ego el pasado es importantísimo, y, en última instancia, cree que es el único aspecto del tiempo que tiene signifi­cado.
El "ahora" no significa nada para el ego.
El ego no puede tolerar que te liberes del pasado, y aunque el pasado ya pasó, el ego trata de proteger su propia imagen reaccionando como si el pasado todavía estuviese aquí
Por eso contempla amorosamente el presente, pues encierra lo único que es verdad eternamente.
En el presente se encuentran todas las cosas que son eternas, las cuales son Una.
Cristo vive dentro de ti en el sereno presente, y está esperando a que abandones el pasado y entres en el mundo que te ofrece con amor.
La Verdad se encuentra solamente en el presente, y si la buscas ahí, la encontrarás.
Aprende, pues, a buscarla donde está, y ella alboreará ante los ojos que ven

lunes, 2 de febrero de 2009

Jesús - Cristo - Un Curso de Milagros


No necesitas ayuda para entrar en el Cielo, pues jamás te ausentaste de él. Pero sí necesitas una ayuda que proceda de más allá de ti, pues te encuentras limitado por falsas creencias con respecto a tu Identidad.
El nombre de Jesús es el nombre de uno que, siendo hombre, vio la faz de Cristo en todos sus hermanos y recordó a Dios. Al identificarse con Cristo, dejó de ser un hombre y se volvió uno con Dios.
El hombre era una ilusión, pues parecía ser un ser separado que caminaba por su cuenta, dentro de un cuerpo que aparentemente mantenía a su ser separado de su Ser, como hacen todas las ilusiones.
Jesus es un Salvador porque vio lo falso y no lo aceptó como la verdad. Cristo necesitó su forma para poder presentarse ante los hombres y salvarlos de sus ilusiones.
En su completa identificación con el Cristo, Jesús se convirtió en lo que todos vosotros no podéis sino ser. Mostró el camino para que le siguieras. Él te conduce de regreso a Dios porque vio el camino ante sí y lo siguió. Jesús hizo una clara distinción, todavía velada para ti, entre lo falso y lo verdadero. Te ofreció una demostración palpable de que es imposible matar al Hijo de Dios, y de que el pecado, la maldad, la malicia, el miedo o la muerte no pueden alterar su vida en modo alguno ni tampoco la tuya.
Todos tus pecados, por lo tanto, te han sido perdonados, ya que jamás existieron. No fueron más que sueños e ilusiones.
Es él el Cristo? Por supuesto que sí, junto contigo. Mas él permanecerá contigo para conducirte desde el infierno que tú hiciste hasta Dios. Y cuando unas tu voluntad a la suya, verás a través de su visión, pues los ojos de Cristo se comparten.
Es posible leer sus palabras y beneficiarse de ellas sin aceptarle en tu vida. Mas él te ayudaría todavía más si compartieses con él tus penas y alegrías, y renunciases a ambas para hallar la paz de Dios. Con todo, lo que él quiere que aprendas más que nada sigue siendo la lección que vino a enseñar, la cual reza así:


La muerte no existe porque el Hijo de Dios es como su Padre. No puedes hacer nada que pueda alterar el Amor Eterno. Olvida tus sueños de pecado y de culpabilidad, y en su lugar ven conmigo a compartir la resurrección del Hijo de Dios. Y trae contigo todos aquellos que Él te ha enviado para que cuides de ellos como yo cuido de ti.

martes, 27 de enero de 2009

¿Qué es la resurrección?


La resurrección, dicho llanamente, es la superación de la muerte o el triunfo sobre ella. Es un redespertar o renacimiento; un cambio de parecer con respecto al significado del mundo. Es la aceptación de la interpretación del Espíritu Santo con respecto al propósito del mundo; la aceptación de la Expiación en uno mismo. Es el fin de los sueños de aflicción y la jubilosa conciencia del sueño final del Espíritu Santo. Es el reconocimiento de los dones de Dios. Es el sueño en el que el cuerpo opera perfectamente al no tener otra función que la de ser un medio de comunicación. Es la lección con la que concluye el aprendizaje, pues con ella se consuma y se transciende. Es la invitación a que Dios dé el paso final. Es el abandono de cualquier otro propósito, cualquier otro interés, cualquier otro deseo o cualquier otro empeño.
La resurrección, al ser la afirmación de la vida, es la negación de la muerte. De esta manera, la forma de pensar del mundo se invierte por completo. Ahora se reconoce que la vida es la salvación, y cualquier clase de dolor o aflicción se percibe como el infierno. Ya no se le teme al amor, sino que se le da jubilosamente la bienvenida. Los ídolos han desaparecido y el recuerdo de Dios brilla en el mundo sin ninguna obstrucción. Se ve la faz de Cristo en toda cosa viviente, y no se mantiene nada en la oscuridad, excluido de la luz del perdón. Ya no quedan pesares sobre la tierra. El júbilo del Cielo ha descendido sobre ella.
La visión ha sido totalmente corregida y todos los errores han sido deshechos. El ataque no tiene sentido y la paz ha llegado. Los pensamientos se dirigen hacia el Cielo y se apartan de la oscuridad. Todo anhelo queda satisfecho, pues, ¿qué queda ahora que no tenga respuesta o que esté incompleto? La última ilusión se extiende sobre el mundo, perdonándolo todo y sustituyendo todo ataque. Se ha logrado la inversión total. No queda nada que contradiga la Palabra de Dios. No hay nada que se oponga a la verdad. Y ahora, por fin, la verdad puede llegar. ¡Vendra cuan pronto se la invite a entrar!
Todos los corazones palpitantes se encuentran tranquilos y llenos de gran expectación porque la hora de lo eterno está por llegar. La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre. Y en su libertad radica el fin del miedo. Ya no quedan en la tierra lugares ocultos que puedan dar refugio a ilusiones enfermizas, a sueños de temor o a percepciones falsas del universo. Todas las cosas se ven en la luz, y en la luz se transforma y se comprende su propósito. Y nosotros, los Hijos de Dios, nos levantamos del polvo y contemplamos nuestra perfecta impecabilidad. El canto del Cielo se escucha por todo el mundo, a medida que éste es elevado y conducido a la verdad.
Ahora no hay distinciones. Las diferencias han desaparecido y el Amor se contempla a Sí Mismo. ¿Qué necesidad hay ahora de otro panorama? Ya hemos visto la faz de Cristo, Su impecabilidad y Su Amor tras toda forma y más allá de todo propósito. ¡Somos santos porque Su santidad en verdad nos ha liberado! Y aceptamos Su santidad como nuestra, como en efecto lo es. Y seremos eternamente tal como Dios nos creó, y lo único que deseamos es que Su Voluntad sea la nuestra. Las fantasías de otra voluntad separada desaparecen, pues hemos encontrado unidad de propósito. Éstas son las cosas que nos aguardan a todos.


Mientras quede una sola mente poseída por sueños de maldad, el pensamiento del infierno será real.
Los que han resucitado de la muerte, tienen como meta despertar las mentes de aquellos que duermen y ver la visión de la faz de Cristo ocupar el lugar de lo que ellas sueñan. Los pensamientos de miedo serán reemplazados por bendiciones. Se abandonan los juicios y se le entregan a Dios. Y en Su juicio final se restaura la verdad del santo Hijo de Dios. Él ha sido redimido, pues ha escuchado la Palabra de Dios y ha comprendido su significado. Es libre porque ha permitido que la Voz de Dios proclame la verdad. Y todos aquellos a quienes antes pensó crucificar resucitan ahora con él, a su lado, según se prepara con ellos para encontrarse con su Dios.

sábado, 6 de septiembre de 2008

"Una manera distinta de ver el mundo"

No podemos cambiar realmente el mundo externo ni podemos cambiar a los demás. Pero , no obstante , podemos cambiar nuestra manera de percibir al mundo, a los demás y a nosotros mismos.
Si observamos este mundo con los ojos del cuerpo físico ( ó desde el ego), vamos a percibir todo lo negativo (la ilusión, lo irreal), pero si miramos con el Espíritu vamos a ver solo Amor, lo Real, la Verdad, lo Eterno, lo Infinito.
Es imperioso que despiertes!!!
Todos somos Uno, por lo tanto ,mi prójimo es parte mia y yo soy parte de el!!!
Si trato mal a mi prójimo quiere decir que me estoy tratando mal a mi mismo.
Cuando una persona nos hiere o nos hace daño, tenemos que pensar que ella misma se esta haciendo daño.
Tienes que saber, si afuera ves conflicto el conflicto esta dentro de ti.
Debemos trabajar con los espejos, es decir , debo tratar de ver lo que mi prójimo me refleja, para poder sanarlo dentro mio.
Un Curso de Milagros nos dice:
Debes recordar que no necesitas defenderte si eres Espiritu, nada puede hacerte daño, eres Eterno, eres Luz eres parte de Dios.