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domingo, 6 de octubre de 2013
domingo, 2 de septiembre de 2012
Los miedos - Un Curso de Milagros
El miedo es un extraño en los
caminos del amor.
Identifícate con el miedo, y te vuelves un
extraño ante tus propios ojos.
Y de este modo, no te conocerás a ti mismo.
*
Puedes ciertamente permitirte el lujo de
reírte de los pensamientos de miedo,
recordando que Dios va contigo
dondequiera que tú vas.
*
El miedo condena y el amor perdona.
*
El miedo no tiene cabida en una
mente que Dios ama.
*
La presencia del miedo es señal inequívoca
de que estás confiando en tu propia fortaleza.
La conciencia de que no hay nada que
temer indica que en algún lugar de tu mente,
aunque no necesariamente en un lugar que
puedas reconocer, has recordado a Dios y has
dejado que Su fortaleza ocupe el
lugar de tu debilidad.
En el instante en que estés dispuesto a hacer
eso, ciertamente no habrá nada que temer.
*
Si hay miedo, es que no hay amor perfecto
Si hay miedo, éste produce un estado que no existe.
Hemos visto que tu mente sólo tiene dos partes.
Una de ellas la gobierna el ego
y se compone de ilusiones.
La otra es la morada del Espíritu Santo,
donde reside la verdad.
Sólo puedes escoger entre estos dos guías,
y los únicos resultados que pueden
proceder de tu elección son el miedo que el
ego siempre engendra o el amor que el
Espíritu Santo siempre ofrece para reemplazarlo.
*
Estoy a salvo hoy porque no hay más
voluntad que la de Dios.
Siento miedo sólo cuando creo que hay
otra voluntad.
Trato de atacar únicamente cuando tengo
miedo, y sólo cuando trato de atacar
puedo creer que mi eterna seguridad
se ve amenazada.
*
Los que están libres de culpa no tienen miedo,
pues están a salvo y reconocen
su seguridad
*
No hay hogar que pueda darle cobijo
al amor y al miedo, pues no pueden coexistir.
Si tú eres real, el miedo no puede sino ser una ilusión.
Mas si el miedo es real, entonces eres tú el que no existe.
*
Quien ve a un hermano como un cuerpo
lo está viendo como el símbolo del miedo.
*
La gracia es la aceptación del amor de Dios
en un mundo de aparente odio y miedo.
Sólo mediante la gracia pueden
desaparecer el odio y el miedo, pues la gracia
da lugar a un estado tan opuesto a todo
lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas
mentes están iluminadas por el don de la
gracia no pueden creer que el mundo
del miedo sea real.
*
Aléjate del miedo y dirígete al amor.
El miedo aprisiona al mundo.
El perdón lo libera.
*
*
Hemos visto que tu mente sólo tiene dos partes.
Una de ellas la gobierna el ego
y se compone de ilusiones.
La otra es la morada del Espíritu Santo,
donde reside la verdad.
Sólo puedes escoger entre estos dos guías,
y los únicos resultados que pueden
proceder de tu elección son el miedo que el
ego siempre engendra o el amor que el
Espíritu Santo siempre ofrece para reemplazarlo.
*
Estoy a salvo hoy porque no hay más
voluntad que la de Dios.
Siento miedo sólo cuando creo que hay
otra voluntad.
Trato de atacar únicamente cuando tengo
miedo, y sólo cuando trato de atacar
puedo creer que mi eterna seguridad
se ve amenazada.
*
Los que están libres de culpa no tienen miedo,
pues están a salvo y reconocen
su seguridad
*
No hay hogar que pueda darle cobijo
al amor y al miedo, pues no pueden coexistir.
Si tú eres real, el miedo no puede sino ser una ilusión.
Mas si el miedo es real, entonces eres tú el que no existe.
*
Quien ve a un hermano como un cuerpo
lo está viendo como el símbolo del miedo.
*
La gracia es la aceptación del amor de Dios
en un mundo de aparente odio y miedo.
Sólo mediante la gracia pueden
desaparecer el odio y el miedo, pues la gracia
da lugar a un estado tan opuesto a todo
lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas
mentes están iluminadas por el don de la
gracia no pueden creer que el mundo
del miedo sea real.
*
Aléjate del miedo y dirígete al amor.
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martes, 28 de agosto de 2012
El miedo es un engaño - Ni una sola cosa en este mundo es verdad sea cual sea la forma en que se manifieste.
El miedo, de la clase que sea, no está justificado.
El miedo es un engaño.
Da testimonio de que te has visto a ti mismo
como nunca podrías ser y, por lo tanto,
contemplas un mundo que no puede ser real.
Ni una sola cosa en ese mundo es verdad.
Sea cual sea la forma en que se manifieste,
sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo.
No nos dejemos engañar hoy.
Somos los Hijos de Dios.
El miedo no tiene cabida en nosotros, pues
cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.
¡Cuán infundados son nuestros miedos!
¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriese?
Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo.
Perdonémosle hoy en Tu Nombre, para poder
entender su santidad y sentir por él el amor
que Tú también sientes por él.
Lección 240 - Curso de Milagros
Una vez que haya aceptado mi santidad, nada podrá atemorizarme.
Mi santidad es mi salvación
Puesto que mi santidad me absuelve de toda
culpa, reconocer mi santidad es reconocer mi salvación.
Es también reconocer la salvación del mundo.
Una vez que haya aceptado mi santidad,
nada podrá atemorizarme.
Y al no tener miedo, todos compartirán mi
entendimiento, que es el regalo que Dios me
hizo a mí y al mundo.
Lección 58 - 4 (39) - Un Curso de Milagros
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jueves, 26 de julio de 2012
El miedo no tiene cabida en el presente
No es el presente lo que da miedo, sino el pasado
y el futuro, mas éstos no existen.
El miedo no tiene cabida en el presente cuando
cada instante se alza nítido y separado
del pasado, sin que la sombra de éste se
extienda hasta el futuro.
Cada instante es un nacimiento inmaculado
y puro en el que el Hijo de Dios emerge
del pasado al presente.
Y el presente se extiende eternamente.
Es tan bello, puro e inocente, que en
él sólo hay felicidad.
En el presente no se recuerda la oscuridad,
y lo único que existe es la inmortalidad y la dicha.
Un Curso de Milagros
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viernes, 18 de mayo de 2012
Lo que le confiere realidad a los sueños perniciosos es el hecho de compartirlos - Ucdm
Lo que les confiere realidad a los perniciosos
sueños de odio, maldad, rencor, muerte, pecado, sufrimiento, dolor y pérdida es
el hecho de compartirlos. Si no se comparten, se perciben como algo
sin sentido. Pues al no prestarles apoyo dejan de ser una fuente de
miedo. Y el amor no puede sino llenar el espacio que el miedo ha
dejado vacante porque ésas son las únicas alternativas que existen. Donde
uno aparece, el otro desaparece. Y el que compartas, será el único
que tendrás. Y tendrás el que aceptes, pues es el único que deseas
tener.
Si perdonas al soñador, y percibes que él no es el
sueño que él mismo tejió, no estás compartiendo con él su nefasto sueño. Por
lo tanto, él no puede ser parte del tuyo, del cual ambos os liberáis. El
perdón separa al soñador del sueño nefasto, y así, lo libera. Recuerda
que si compartes un sueño de maldad, creerás ser ese sueño que compartes. Y
al tener miedo de él, no desearás conocer tu verdadera Identidad porque
pensarás que es temible. Y negarás tu Ser, y caminarás por tierras
extrañas que tu Creador no creó, donde parecerás ser algo que no eres. Lucharás
contra tu propio Ser, el cual parecerá ser tu enemigo, y atacarás a tu hermano,
como parte de lo que odias. En esto no hay términos medios. O
bien eres tu Ser o bien una ilusión. ¿Qué puede haber entre la
ilusión y la verdad? Creer que hay un lugar intermedio donde
puedes ser algo que no eres, no puede ser la verdad, sino un sueño.
jueves, 25 de agosto de 2011
El arte de la metamorfosis - De oruga a mariposa
Desintegración: el arte de la metamorfosis
¿Qué sucede con todos esos días que son el bostezo silencioso de un vacío, cuando todos los depredadores de la carencia empiezan a mordisquearos los talones? ¿Qué hay de esos días donde no pasa absolutamente nada con vuestra manifestación? ¿Qué son esos días? Yo os diré lo que son. La oruga está en ese capullo, y sólo se desintegrará cuando deje de pensar como una oruga, porque para poder recoagularse debe de pensar como una oruga. Y cuando no piensas como una oruga durante los días que estás en el capullo, tu cuerpo se desintegra. Si no duermes en cuarenta y ocho o setenta y dos horas, tu cuerpo comienza a desintegrarse, entonces tienes que tener sueños para que éste se reforme. Si la oruga ya no piensa lo que es ser una oruga, su cuerpo se desintegra, y así lo hará el vuestro. ¿Qué sucede cuando se está desintegrando el cuerpo de la oruga? Que también lo está haciendo su realidad. ¿Qué es su realidad? Estar apegado a la tierra con todos sus brazos, comiendo hojas verdes y siendo devorada por los depredadores. Es vulnerable. Pero cuando deja de ser la oruga, y ni siquiera lo piensa o lo sueña, su cuerpo se desintegra. Es un hecho natural. Y con eso desintegra la tendencia a estar en la realidad de la oruga, y comienza a soñar con la mariposa.
Ahora, esto es lo que deberíais saber acerca de vuestras manifestaciones: cuando seguís trabajando y enfocándoos en ellas en lugar de vuestras carencias, lo que ocurrirá es que éstas se disolverán, y con ellas toda la realidad que está involucrada con la carencia. Ésta también se disolverá.
Hay una etapa en la que el cuerpo se disuelve en una especie de gelatina verde, muy oscura y espesa. Ved esto como la noche oscura del alma. ¿Y por qué sucede esto? Observad que cuando dejáis de pensar en la carencia, cuando dejáis de ser castigados, cuando dejáis de añorar esa vida anterior y no pensáis igual, entonces también os disolvéis, así como la realidad que formaba parte de ella. Y ahora llega el lugar de la desintegración: en la desintegración no ocurre nada; todo se derrite. Lo que es importante es que estás en un estado transitorio, un estado de espera. Y como eres ignorante y no conoces algo mejor —y estamos tratando de cambiar eso— el pánico se apodera de ti. Hay un estado de no-estado. Ese es el estado de desintegración. ¿Me estáis escuchando? Igual que en la naturaleza, es así hasta que se re-forma.
Yo os he enseñado a hacer eso con la lista, que es larga y toma tiempo. Hay una razón para que sea larga y os tome tiempo. Os he enseñado eso con la disciplina del enfoque. Os he enseñado eso con las tarjetas. Os he enseñado a manteneros en el estado del "Yo Soy", esperando la desintegración.
Disolución significa que has salido de ahí y te estás cayendo del precipicio, no está sucediendo nada — ¡no está sucediendo nada!— y tú te asustas, porque en ese miedo tu humanidad quiere que te retires y te coagules de nuevo, que coagules nuevamente tu antiguo modo de pensar. ¿Cuántos de vosotros lo entendéis? "Regrésate y empieza a pensar racionalmente." Eso es lo que te está diciendo. "Ríndete. Esto no es más que un sueño. Te ha puesto en peligro." ¿Qué es lo peor que podría pasarte? Quiere que retrocedas. Es un poco como la oruga en estado de desintegración, sintiéndose que flota libremente pero a la vez nerviosa, porque ha soñado con la mariposa pero todavía no es una mariposa; ella siente que no es nada. Ahora, ¿no te daría eso un poco de miedo? Sería como si la oruga dijera: "Bueno, este no es un estado que me guste; es demasiado extraño", así que comienza a pensar en lo que solía hacer, y la desintegración se detiene para ser nuevamente la oruga. ¿Lo entendéis? Así es que ella vuelve a coagular el pasado, ¿no es así?, en lugar de seguir avanzando para convertirse en el sueño.
En vuestra vida va a haber una pausa. Y cada uno de vosotros le llama a eso el periodo de prueba, pero, ¿sabes?, realmente no hay nadie que te esté poniendo a prueba. Tú eres Dios, y esto no se trata de una prueba. Los humanos piensan que es una prueba, porque ellos lo ven todo en términos de castigo y fracaso. Esto no es una prueba. Esto es la quietud. Y en ese momento de no estar en ningún lugar se nos están dando las opciones de seguir adelante con el sueño que traerá a la mariposa, o podemos retroceder porque necesitamos esa seguridad; y retrocedemos y pensamos del modo que solíamos hacerlo, porque por lo menos hay seguridad en eso.
Os he enseñado a todos que al cerebro le encantan los hábitos. No importa lo que sean, le encantan los hábitos. No importa lo destructivos que sean, al cerebro le encantan porque son un estado de soberanía en el que se puede depender. Se puede depender más de los hábitos que de los maridos o las mujeres. ¿Lo entendéis? Por eso es por lo que regresáis a ellos, porque son predecibles.
Vuestra humanidad tiene que extenderse hasta el punto que entienda que está en un lugar imaginario, y que no regresará para recoger viejos hábitos aunque ello signifique un estado de seguridad. ¿Cuántos de vosotros entendéis eso? Pero tenéis que estar en ese lugar. Visualizar en vuestra mente que está ocurriendo una desintegración — ¿estáis escuchando?— una desintegración. Ahora, pensad en ella de este modo. Antes de que pueda emerger la mariposa tiene lugar una desintegración completa de casi toda la oruga, excepto de su cerebro y su espíritu. El cerebro se transforma cuando piensa solamente como si fuera la mariposa, porque ese es el sueño. El sueño es la nueva red neuronal. De este modo todo lo viejo en lo que se tenía que pensar antes ya no se piensa, y entonces se disuelve.
Vedlo de este modo. No se os está poniendo a prueba; estáis en un estado de desintegración. Y si seguís retrocediendo y tratando de recoagular vuestras viejas actitudes, vais a permanecer más tiempo en ese estado, porque estáis regresando y tratando de recoagular un pensamiento pasado mientras todo lo demás se está tratando de disolver. A esto se le llama desintegración grumosa, es algo muy grumoso.
Ahora, eso es fácilmente probable en la biogenética, porque si tomas dos especies diferentes y las unes, el resultado será una criatura que se parece a ambos. Entonces eso no es distinto a tener una creación que sigue cargando la coagulación de la carencia con ella. Será una criatura muy grotesca. Será una creación que seguramente sientas que no mereces, porque eso significa retroceder con respecto a la abundancia. ¿Cuántos de vosotros lo entendéis? Que así sea.
Veamos ahora el resplandor de la enseñanza de enfocar en la carencia desprendiéndose de las personas, lugares, cosas, momentos y sucesos. ¡Despertad! Al desprendernos de las personas, lugares, cosas, momentos y sucesos, disolvemos el pasado. Cuando enfocamos en la carencia y después separamos esa carencia y la dejamos sola, sin ningún punto de referencia en la red neuronal, simplemente la carencia no puede permanecer, se disuelve. Y en ese momento situamos cualquier cosa que quieras y lo hacemos sin personas, lugares, cosas, momentos y sucesos. ¿Cuántos de vosotros lo entendéis ahora? De este modo la desintegración es muy pura; no está contaminada. Y así es como encuentran su tarjeta los que aplican esto correctamente. Y la enseñanza aquí es que si puedes hacer esto en el campo, también lo puedes hacer en tu vida.
No se os está poniendo a prueba. Estáis abarcando todo un abismo de transformación. Podéis daros la vuelta y retroceder en cualquier momento. Es vuestra elección.
Para aquellos que tienen las agallas de seguir adelante a pesar de todo lo demás y sostienen el sueño, si todo se disuelve, se volverán a formar como la mariposa en el otro lado. Y tienes que sostener ese sueño sin personas, lugares, cosas, momentos y sucesos. Ello significa que el sueño tiene que ser puramente de una mariposa sin ninguna semejanza a la oruga. Y del único modo en que conseguiremos la mariposa será soñándola sin ninguna conexión con su vieja realidad. Ahora, es en eso en lo que vais a trabajar.
Algunos de vosotros le llamaréis fe; tenéis fe de que vuestro sueño se hará realidad. No es necesario que hagáis eso. No tenéis por qué hacerlo. ¿Estáis en esta escuela para seguir el "largo trayecto", como habéis dicho algunos de vosotros? ¿Estáis marchando? Si estáis aquí para el "largo trayecto", sabréis que esta enseñanza tiene profundas ramificaciones, no sólo en esta vida sino también en todas las que vendrán, y que es aquí donde encontraremos la némesis de la carencia y la némesis del nigromante en todos nosotros. Esta es la verdadera conquista del yo. ¿Cuánta voluntad y fibra de guerrero lleváis dentro? Aquí es donde el guerrero que yacía latente despierta y cobra vida. Este es el coraje para iniciar la transformación. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que algunos de vosotros, cuando os estéis disolviendo os asustaréis, cundirán el pánico y la depresión —como así los llamáis— en vosotros, y no tendréis sino pesadillas de gente, lugares, cosas, momentos y sucesos, y os invadirán como un ejército avanzando, porque los habéis invitado. Os son familiares, por eso es por lo que los habéis invitado, y porque así evitaréis perderlo todo en el último momento.
Ahora, hay algunos de vosotros aquí que son materialistas puros, y completos "egoístas-alterados". Aún estáis aquí en la escuela; es increíble. Sólo pensáis en lo que la demás gente piense de vosotros, y habéis echado a perder las enseñanzas en el mundo exterior en beneficio de eso. Pero también estáis aquellos de vosotros que nunca haríais eso, no en esta vida, porque lo que la gente piense de vosotros es demasiado importante. Es más importante que convertirse en la mariposa, y os valéis del humo y los espejos: ilusiones, o como quiera que lo llaméis. Y parece que estáis cambiando, pero no tenéis lo que se necesita para cambiar. Y nunca lo haréis, porque no queréis dejar que se disuelva todo para que lo nuevo se re-forme, porque tenéis demasiado miedo. ¿Y de qué tenéis miedo? De lo que vaya a pensar la gente. ¿Y por qué es eso importante? Porque el cerebro está ahí para asegurarse de la supervivencia del cuerpo, y esas personas son importantes a la hora de poner la comida en la mesa, cobijo sobre vuestras cabezas y comida en vuestro estómago. A eso es a lo que se reduce. Ahora vemos cuál es la raíz de todo esto. Es el humano débil y transitorio. Se dice, y es verdad, que la "carne y hueso" nunca entrarán en el reino de los cielos. Y ellos son de carne y hueso, así que nunca podrán ir a donde vas tú. ¿Y quién los hizo así? Ellos se hicieron así.
Fue una elección. Eso es todo lo que es, una mentira seductora y sagrada. Y hay otros, para quienes el sueño es más importante que la reacción violenta del criticismo, pero, ¿eso qué importa?
Ahora tenemos un Cristo que se está formando. Tenemos a un verdadero maestro resucitado a partir de sus cenizas, porque, en su opinión, a la luz de toda la eternidad, la decisión de soñar es la ley de Dios y ese es su único destino. Y a la luz de toda la eternidad, tomar esa decisión puede causar caos, críticas, e incluso la guerra por un periodo de tiempo. Eso no es un castigo, es la desintegración. Pero va a terminar pronto, porque entonces el sueño se re-coagulará en la mariposa y tú podrás volar muy lejos y dejar atrás a tus vecinos.
Y aquellos de nosotros que somos sinceros, —como sucedió en mi vida y estoy deseoso de que suceda en la vuestra, que esta vida no consista en mantener el status quo— estamos aquí para cambiar; estamos aquí para disolver lo viejo y soñar lo nuevo. Y de eso se trata esta enseñanza, especialmente si te preocupa la luz de toda la eternidad. Si es así, representa mucho más que el aspecto físico en esta vida. Quiere decir: ¿qué hacemos con nuestras elecciones? ¿Deberíamos considerarnos una criatura inferior a la pequeña oruga? Si no podéis cambiar entonces deberíais adorar a la oruga, porque ella tiene el valor de disolverlo todo.
¿Cuándo llega la calma? Pensad en la disolución de lo viejo. ¿Cuánto tiempo tomará? Bien, depende de vosotros. ¿Cuándo llegará el día en el que te despiertes y no te importe y se pueda disolver todo? Ese será el día en el que os reformaréis en lo que queráis ser. Pero cada paso que deis en el camino, recordad, vosotros sois quienes os ponéis las cadenas. Os ponéis las cadenas en vuestra mente, y vosotros sois quienes os mantenéis atados, nadie más. Saber esto es liberador.
Extraído del libro "La clave del Maestro para manipular el tiempo" de Ramtha
lunes, 20 de junio de 2011
Todo aquel que odia tiene miedo del Amor - Un Curso de Milagros
Pues el amor es traicionero para aquellos
que
tienen miedo, ya que el miedo y el odio
siempre van de la mano.
Todo
aquel que odia tiene miedo del amor y,
por lo tanto, no puede sino tener miedo
de Dios.
Es indudable que no conoce el significado del amor.
Teme
amar y ama odiar, y así, piensa que el amor es
temible y que el odio es amor.
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jueves, 26 de mayo de 2011
sábado, 14 de mayo de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
Reconozcamos a nuestro Salvador
Meditemos sobre estas frases del Curso de Milagros...
Prestemos atención en nuestra vida diaria quien es nuestro Salvador, los aprendizajes se repetiran una y otra vez hasta que demos el tono correcto.
Cristo nos andará buscando, quizas llame a nuestra puerta.
Tomemos conciencia y no olvidemos ver su rostro en cada uno de nuestros hermanos y el milagro sera manifestado.
Aflorará el conocimiento de que Ambos son uno.
El mundo de los juicios es reemplazado por otro en el que todos los ojos contemplan amorosamente al amigo que les trajo su liberación.
Y tu hermano percibirá felizmente los muchos amigos que antes consideraba enemigos.
Tienes a mano todo lo necesario para poder alejarte del miedo para siempre con perfecta certeza, y para seguir adelante y llegar cuanto antes a las puertas del Cielo.
lunes, 18 de abril de 2011
El mensaje de la crucifixión - UCDM -
El mensaje de la crucifixión -
Cristo nos dice...
1. Para los efectos del aprendizaje, examinemos de nuevo la crucifixión. No hice hincapié en ella anteriormente debido a las temibles connotaciones que quizá tengas asociadas con ella. Lo único que se ha subrayado hasta ahora es que no fue una forma de castigo. No obstante, no se puede explicar nada utilizando exclusivamente términos negativos. Existe una interpretación constructiva de la crucifixión que está totalmente desprovista de miedo y que, por lo tanto, si se entiende debidamente, es totalmente benévola en cuanto a lo que enseña.
2. La crucifixión no es más que un ejemplo extremo. Su valor, al igual que el valor de cualquier otro recurso de enseñanza, reside únicamente en la clase de aprendizaje que facilita Se puede entender -y se ha entendido- incorrectamente. Ello se debe únicamente al hecho de que los temerosos tienden a percibir con miedo. Ya te dije que siempre puedes recurrir a mí para compartir mi decisión, y de ese modo hacerla más firme. Te dije también que la crucifixión fue la última jornada inútil que la Filiación tuvo que emprender, y que para todo aquel que la entienda representa la manera de liberarse del miedo. Aunque antes sólo hice hincapié en la resurrección, no aclaré entonces el propósito de la crucifixión y la manera en que ésta, de hecho, condujo a la resurrección. Ese propósito, no obstante, tiene una aportación muy concreta que hacer. a tu propia vida, y si lo examinas sin miedo, te ayudará a comprender tu propio papel como maestro.
3. Es probable que hayas estado reaccionando durante muchos años como si te estuviesen crucificando. Ésta es una marcada tendencia de los que creen estar separados, que siempre se niegan a examinar lo que se han hecho a sí mismos. La proyección implica ira, la ira alienta la agresión y la agresión fomenta el miedo. El verdadero significado de la crucifixión radica en la aparente intensidad de la agresión cometida por algunos de los Hijos de Dios contra otro. Esto, por supuesto, es imposible, y se tiene que entender cabalmente que es imposible. De lo contrario, yo no puedo servir de modelo para el aprendizaje.
4. En última instancia, sólo el cuerpo puede ser agredido. No cabe duda de que un cuerpo puede agredir a otro, y puede incluso destruirlo. Sin embargo, si la destrucción en sí es imposible, cualquier cosa que pueda ser destruida no es real. Su destrucción, por lo tanto, no justifica tu ira. En la medida en que creas que la justifica, estarás aceptando premisas falsas y enseñándoselas a otros. El mensaje de la crucifixión fue precisamente enseñar que no es necesario percibir ninguna forma de ataque en la persecución, pues no puedes ser perseguido. Si reaccionas con ira, tienes que estar equiparándote con lo destructible, y, por lo tanto, viéndote a ti mismo de forma demente.
5. He dejado perfectamente claro que soy como tú y que tú eres como yo, pero nuestra igualdad fundamental sólo puede demostrarse mediante una decisión conjunta. Eres libre, si así lo eliges, de percibirte a ti mismo como si te estuvieran persiguiendo. Mas cuando eliges reaccionar de esa manera, deberías recordar que yo fui perseguido de acuerdo con el pensar del mundo, y que no compartí esa interpretación. Y puesto que no la compartí, no la reforcé. Ofrecí, consecuentemente, una interpretación diferente del ataque, que deseo compartir contigo. Si la crees, me ayudarás a enseñarla.
6. Como ya dije anteriormente: "Lo que enseñes es lo que aprenderás". Si reaccionas como si te estuvieran persiguiendo, estarás enseñando persecución. No es ésta la lección que el Hijo de Dios debe enseñar si es que ha de alcanzar su propia salvación. Enseña más bien tu perfecta inmunidad, que es la verdad acerca de ti, y date cuenta de que no puede ser atacada. No trates de protegerla, pues, de lo contrario, creerás que es susceptible de ser atacada. No se te pide ser crucificado, lo cual fue parte de lo que yo aporté como maestro. Se te pide únicamente que sigas mi ejemplo cuando te asalten tentaciones mucho menos extremas de percibir falsamente, y que no las aceptes como falsas justificaciones para desatar tu ira. No puede haber justificación para lo injustificable. No creas que la hay, ni enseñes que la hay. Recuerda siempre que enseñas lo que crees. Cree lo mismo que yo, y llegaremos a ser maestros de igual calibre.
7. Tu resurrección es tu redespertar. Yo soy el modelo del renacimiento, pero el renacimiento en sí no es más que el despuntar en la mente de lo que ya se encuentra en ella. Dios Mismo lo puso allí, y, por lo tanto, es cierto para siempre. Yo creí en ello, y, por consiguiente, lo acepté como la verdad. Ayúdame a enseñárselo a nuestros hermanos en nombre del Reino de Dios, pero cree primero que es verdad, pues, de lo contrario, enseñarás mal. Mis hermanos se quedaron dormidos durante la supuesta "agonía del huerto", pero yo no pude haberme indignado con ellos porque sabía que no podía ser abandonado.
8. Lamento cuando mis hermanos no comparten mi decisión de oír solamente una Voz, pues eso los debilita como maestros y como alumnos. Con todo, sé que no pueden realmente traicionarse a sí mismos ni traicionarme a mí, y que sobre ellos es donde todavía tengo que edificar mi iglesia. No hay ninguna otra alternativa al respecto porque únicamente tú puedes ser la roca de la iglesia de Dios. Állí donde hay un altar hay una iglesia, y la presencia del altar es lo que hace que la iglesia sea santa. La iglesia que no inspira amor, tiene un altar oculto que no está sirviendo al propósito para el que Dios lo destinó. Tengo que edificar Su iglesia sobre ti porque quienes me aceptan como modelo son literalmente mis discípulos. Los discípulos son seguidores, y si el modelo que siguen ha elegido evitarles dolor en relación con todo, serían ciertamente insensatos si no lo siguiesen.
9. Elegí, por tu bien y por el mío, demostrar que el ataque más atroz, a juicio del ego, es irrelevante. Tal como el mundo juzga estas cosas, mas no como Dios sabe que son, fui traicionado, abandonado, golpeado, atormentado y, finalmente, asesinado. Está claro que ello se debió únicamente a las proyecciones de otros sobre mí, ya que yo no le había hecho daño a nadie y había curado a muchos.
10. Seguimos gozando de perfecta igualdad como alumnos, aunque no es necesario que tengamos las mismas experiencias. El Espíritu Santo se regocija cuando puedes aprender de las mías y valerte de ellas para volver a despertar. Ése es su único propósito y ésa es la única manera en que yo puedo ser percibido como el camino, la verdad y la vida. Oír una sola voz nunca implica sacrificio. Por el contrario, si eres capaz de oír al Espíritu Santo en otros, puedes aprender de sus experiencias y beneficiarte de ellas sin tener que experimentarlas directamente tú mismo. Eso se debe a que el Espíritu Santo es uno, y todo aquel que le escucha es conducido inevitablemente a demostrar Su camino para todos.
11. Nadie te está persiguiendo, del mismo modo en que nadie me persiguió a mí. No se te pide que repitas mis experiencias, pues el Espíritu Santo, a Quien compartimos, hace que eso sea innecesario. Para valerte de mis experiencias de manera constructiva, no obstante, tienes aún que seguir mi ejemplo con respecto a cómo percibirlas. Mis hermanos, que son también tus hermanos, están constantemente justificando lo injustificable. La única lección que tengo que enseñar, puesto que la aprendí, es que ninguna percepción que esté en desacuerdo con el juicio del Espíritu Santo está jamás justificada. Mi función consistió en mostrar que esto es verdad en un caso extremo, simplemente para que pudiese servir como un instrumento de enseñanza ejemplar para aquellos que, en situaciones no tan extremas, sienten la tentación de abandonarse a la ira y al ataque. Mi voluntad, junto con la de Dios, es que ninguno de Sus Hijos sufra.
12. La crucifixión no puede ser compartida porque es el símbolo de la proyección, pero la resurrección es el símbolo del compartir, ya que para que la Filiación pueda conocer su plenitud, es necesario que cada uno de los Hijos de Dios experimente un redespertar. Sólo esto es conocimiento.
13. El mensaje de la crucifixión es inequívoco:
Enseña solamente amor, pues eso es lo que eres.
14. Si interpretas la crucifixión de cualquier otra forma, la estarás usando como un arma de ataque en vez de como la llamada a la paz para la que se concibió. Con frecuencia, los Apóstoles la interpretaron erróneamente, por la misma razón que otros lo hacen. Su propio amor imperfecto les hizo ser vulnerables a la proyección, y, como resultado de su propio miedo, hablaron de la "ira de Dios" .como el arma de represalia de Éste. No pudieron hablar de la crucifixión enteramente sin ira porque sus propios sentimientos de culpabilidad habían hecho que se sintiesen indignados.
15. Éstos son algunos de los ejemplos de pensamiento tergiversado del Nuevo Testamento, si bien su evangelio es, en realidad, únicamente el mensaje del amor. 2Si los Apóstoles no se hubieran sentido culpables, nunca me habrían podido atribuir expresiones tales como: "No he venido a sembrar paz, sino espadas". Esto está en clara oposición a todas mis enseñanzas. De haberme entendido realmente, no podrían haber descrito tampoco mi reacción a Judas como lo hicieron. Yo no pude haber dicho: "¿Traicionas al Hijo del Hombre con un beso?" a no ser que hubiese creído en la traición. El mensaje de la crucifixión fue precisamente que yo no creía en la traición. El "castigo" que se dijo infligí a Judas fue un error similar. Judas era mi hermano y un Hijo de Dios, tan miembro de la Filiación como yo. ¿Cómo iba a condenarlo cuando estaba listo para probar que condenar es imposible?
16. Cuando leas las enseñanzas de los Apóstoles, recuerda que les dije que había muchas cosas que ellos no entenderían hasta más tarde porque en aquel entonces aún no estaban completamente listos para seguirme. No quiero que dejes que se infiltre ningún vestigio de miedo en el sistema de pensamiento hacia el que te estoy guiando. No ando en busca de mártires sino de maestros. Nadie es castigado por sus pecados, y los Hijos de Dios no son pecadores. Cualquier concepto de castigo significa que estás proyectando la responsabilidad de la culpa sobre otro, y ello refuerza la idea de que está justificado culpar. El resultado es una lección acerca de cómo culpar, pues todo comportamiento enseña las creencias que lo motivan. La crucifixión fue el resultado de dos sistemas de pensamiento claramente opuestos entre sí: el símbolo perfecto del "conflicto" entre el ego y el Hijo de Dios. Este conflicto parece ser igualmente real ahora, y lo que enseña tiene que aprenderse ahora tal como se tuvo que aprender entonces.
17. Yo no necesito gratitud, pero tú necesitas desarrollar tu mermada capacidad de estar agradecido, o no podrás apreciar a Dios. Él no necesita que lo aprecies, pero tú sí. No se puede amar lo que no se aprecia, pues el miedo hace que sea imposible apreciar nada. Cuando tienes miedo de lo que eres no lo aprecias, y, por lo tanto, lo rechazas. Como resultado de ello, enseñas rechazo.
18. El poder de los Hijos de Dios está presente todo el tiempo porque fueron creados para ser creadores. La influencia que ejercen unos sobre otros es ilimitada, y tiene que usarse para su salvación conjunta. Cada uno de ellos tiene que aprender a enseñar que ninguna forma de rechazo tiene sentido. La separación es la noción del rechazo. Mientras sigas enseñando esto lo seguirás creyendo. No es así como Dios piensa, y tú tienes que pensar como Él si es que has de volver a conocerlo.
19. Recuerda que el Espíritu Santo es el vínculo de comunicación entre Dios el Padre y Sus Hijos separados. Si escuchases Su Voz sabrías que tú no puedes herir ni ser herido, y que son muchos los que necesitan tu bendición para poder oír esto por sí mismos. Cuando sólo percibas esa necesidad en ellos, y no respondas a ninguna otra, habrás aprendido de mí y estarás tan deseoso de compartir lo que has aprendido como lo estoy yo.
Un Curso de Milagros
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